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jueves, 27 de abril de 2023

Parte 1ra. de la CARTA A LOS ANCIANOS de San Juan Pablo II:

 

Recordando algo de la:

Carta a los ancianos, de San Juan Pablo II.

(1 DE OCTUBRE DE 199)

 

El don de la -VIDA- es demasiado precioso, para cansarnos…

Está nuestra existencia, marcada por momentos alegres, y episodios de verdadero y profundo dolor.

El Salmo, nos recuerda: “Dios mío, me has instruido, desde la juventud, y hasta hoy, relato tus maravillas, ahora en la vejez y las canas, no me abandones, Dios mío, hasta que describa tu brazo a la nueva generación, tus proezas y tus victorias excelsas” Sal 71 (70), 17-18.

Se dirigió a todos los ancianos, de cualquier lengua y cultura…

Solo desea expresar su cercanía espiritual…

En esta etapa de la vida, nos damos cuenta de la necesidad de estar en contacto con los demás, más inmediatamente, tocando temas de experiencia común, y colocando todo, bajo la mirada de Dios, quien nos envuelve con su -AMOR- y nos sostiene y conduce con su Providencia…

Por desgracia, en nuestra propia existencia, hay demasiadas cruces y tribulaciones…

Nos colocan en verdaderas pruebas psico-físicas, y aún, pueden ocasionar una verdadera conmoción de nuestra propia FE…

Pero, los sinsabores cotidianos, contribuyen a formar la madurez de las personas, logrando templar el carácter…

El Poeta latino Virgilio, nos recuerda: “El tiempo se escapa irremediablemente…”

El hombre está sumido en el              -TIEMPO- En él, nace, en él, vive, en él muere…

La tradición cristiana esculpió las letras alfa y omega en los sepulcros, pues la primer es el nacimiento, y la última, la muerte de cada uno…

Pero, a pesar, que la existencia de cada uno de nosotros, es limitada y frágil, el consuelo, proviene que nuestra alma, sobrevive al final de la vida…

La Fe, se abre a una “-ESPERANZA que no defrauda” (cf. Rm 5,5) por la perspectiva de la resurrección.

Por Cristo, que: Él –“se ha hecho hombre, entre los hombres, para unir el principio con el fin, esto es, el hombre con Dios.”

El siglo XX, tuvo luces y sombras.

No todo fue penumbra…

Hay muchos aspectos positivos que lograron contrapesar los negativos que se han vivido.

Pero, sí, hubo daños inauditos, que incidieron directamente en la vida de millones y millones de personas.

La discriminación racial, la pobreza, la falta de respeto a los derechos del se humano, y los conflictos humanos…

La primera guerra mundial, sesgó las vidas, de millones de soldados y civiles, truncando la existencia, de algunos, en la propia niñez o adolescencia.

Y la segunda gran guerra, tras pocos años, de paz relativa, estalla, y fue más trágica que la anterior.

Terroríficos los estragos en los campos de exterminio.

Una inaudita explosión de odio.

Posteriormente, la pesadilla de la denominada Guerra Fría, con dos bloques contrapuestos, el Este y el Oeste.

Una desenfrenada carrera de armamentos, y la amenaza permanente de destrucción del mundo todo, por el peligro atómico.

Ahora se inició, un proceso de diálogo, y reconciliación, que pueda llevarnos, hacia una convivencia, más serena y solidaria entre los pueblos.

Hay muchas Naciones, que están hoy, lejos de experimentar, los beneficios de la -PAZ y de la LIBERTAD-

El violento conflicto en los Balcanes, teatro desde hace años, de conflictos, étnicos, con más destrucción, y más odio…

Y, en otros países, lo mismo se dispara, el conflicto, la violencia y la guerra, y muy rápido deja de ser noticia, pero sigue con su efecto de dolor y muerte.

Todo esto, realmente, entristece, pero hemos visto numerosos ejemplos positivos, que alumbran cierta esperanza, hacia el tercer milenio.

Se acrecentó la conciencia, de los Derechos Humanos UNIVERSALES, proclamados en reuniones solemnes, con compromiso real de los pueblos.

Se desarrolló el sentido del derecho de autogobierno de los mismos pueblos.

Se aceleró, la caída de regímenes totalitarios del Este de Europa.

Se percibe, mejor, el valor de la democracia y del libre mercado.

Siempre compaginando, la libertad y justicia social.

Las religiones, ayudadas por Dios, intentan lograr, ser factores de -PAZ Y UNIDAD- para el mundo.

El debido reconocimiento a la dignidad de la mujer.

Es motivo de ESPERANZA, el auge de las comunicaciones, que, favorecidas por la tecnología, permite superar limitaciones, y nos hace sentir ciudadanos del mundo.

Un campo importante es la sensibilidad ecológica, que debe alentarse.

Esperanza, también en adelantos de la Medicina, y las Ciencias aplicadas a nuestro bienestar.

Todos motivos para agradecer a Dios.

En el fin del siglo, hay posibilidades de -PAZ Y PROGRESO-

Un principio muy entrañable de tradición cristiana, nos recuerda: “Las tribulaciones no solo no destruyen la ESPERANZA, sino, que son su fundamento”

Nunca resignarnos a un destino inexorable, sino VIVIR PLENAMENTE lo que nos queda…

Continuará…

 

 

 

 

 

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