LA MILANESA “NAPOLITANA”:
En mi país, Argentina, desde niño, he comido carne, pero, así como los fideos, se mejoran con la salsa, y agregados, la carne, fundamentalmente, vacuna, se mejora mucho, con ciertos acompañamientos, que la hacen más exquisita…
Y, es así, como, creo que uno de los platos preferidos, desde niño, y en general, en todo el país, es la llamada milanesa, un plato muy tradicional, que se logra con un trozo delgado de carne, preferentemente blanda, y pan rallado y huevo, que generalmente se hace frita, o al horno…
Pero, hubo a alguien, o a diferentes personas que se le ocurrieron, dar un paso más en, mejorar, este singular plato, codiciado, por los argentinos, y le colocó, salsa de tomate, queso y jamón, y esto, se lo conoce en Argentina, como: milanesa napolitana…
Pero, lo insólito, es que, en Nápoles, Italia, que dio muchísimos inmigrantes a mi país, y que, baste un ejemplo, aquí, en mi ciudad, Rosario, cuando hablamos, con “comemos”, las letras “s”, y si decimos: -casas-, suena como casa…, parece que esto es algo, también de los napolitanos, e italianos del sur, de su península…
Y, reitero, que, en la propia Nápoles, NO SE CONOCE, que fueron originarios, de la milanesa napolitana en Argentina, y entonces, ¿qué sucedió…?
Soy un lector empedernido, y disfruto muchísimo, con la lectura, y por ello, decidí adquirir, el libro, de una persona, que suele investigar el motivo, de muchas cosas, que ignoramos, Daniel Balmaceda, y en su libro: “La comida en la historia argentina”, explica algo, sobre la milanesa napolitana: “Una buena historia. Pero, como tantas otras, difícil de probar. Fue infructuosa la búsqueda del tal bar, Nápoli. Seamos optimistas, y pensemos, que alguna vez, existió, pero no dejó, rastros…”
Precisamente, se habló siempre, que, en un bar, llamado así: Nápoli, enfrente del llamado: Luna Park, de la ciudad de Buenos Aires, era el sitio probable del “invento”, de esta comida, que da placer a los argentinos…
Por varios años, quedó, esto en la nebulosa, pero de repente, en una muy pequeña nota, de la revista Viva, del 16 de mayo de año 2021, que se tituló: “La verdad de la milanesa(napolitana)”, la periodista Carmen Ercegovich, arroja una luz sobre este tema…
Lo histórico, algo de mito, también, explicaba, que, en un restaurante de la ciudad de Buenos Aires, a un cocinero, se le pasó algo de cocción de una milanesa, quemándola, y para subsanar este incidente, la cubrió, con la salsa de tomate, fetas de jamón y queso mozzarella…
Pero, como relaté, pese a la marea inmigratoria, de Italia, en mi país, Argentina, en Italia, no se reconoce la milanesa napolitana, como propia…
Esta periodista de la revista Viva, habló, con la señora, Patricia Nápoli Alfieri, de 62 años, que deseaba reivindicar a su abuelo, el señor José Nápoli.
Y ella expresó: “Yo lo quiero matar a Balmaceda, porque dice que el restaurante, no existió. Existió, y no es ninguna leyenda…”
Patricia, nunca trabajó, en gastronomía, es licenciada en Turismo, y docente en la Universidad del Salvador.
Mostró, fotos, fechas, y datos, y una carta del restaurante, en cuestión, de los años ´50.
Su menú, típico de una parrilla-bodegón, de ese entonces, con carnes asadas, achuras, mariscos, postres, como la torta milhojas, y el famoso Imperial Ruso.
Y, en el apartado: “milanesas”, en esta carta que se ofrecía al público, figura: la napolitana, sí…
La señora Patricia, no sabe si es verdad, lo de la milanesa quemada, o decidieron agregarle los ingredientes de la pizza napolitana, y en el restaurante llamado: La Caverna de Nápoli, en la calle Suipacha 567, de ese entonces, se hizo este descubrimiento, que llenó de placer, las papilas sensoriales de los argentinos…
El abuelo José, mudó, varias veces su restaurante, siempre dentro del Microcentro, y también cambió nombres, por ello, la confusión de Balmaceda.
El primero, se llamó Nápoli, a secas, por los 40. Y éste estaba, precisamente, frente al luna Park, sitio de grandes reuniones multitudinarias, para ver artistas o deportistas, y después fue el lugar de boxeo, más privilegiado de Argentina…
Giuseppe Nápoli, nació en Argigento, Sicilia, en 1907, y en mi país, se castellanizó a José.
Se casó, y tuvo tres hijos, José Mario, precisamente, el padre de Patricia, Alberto y Aída.
No era chef, ni cocinaba. Pero se las ingenió, para sacar un restaurante, adelante, que llegó a tener unas, 70 mesas, y que fue sitio predilecto, de muchas personalidades de Argentina, que descollaban en el espectáculo, como el periodista Cacho Fontana, el cantante Hugo del Carril, la artista Beba Bidart, o la bailarina Nélida Lobato…
Cuando falleció José, por diabetes, se cerró su restaurante, en forma definitiva, pero su “invento”, se replicó, por todo el país…
Es hermoso, conocer, lo que llamamos, en mi país: -la verdad de la milanesa- y en este caso, de la del tipo napolitana, que aconsejo probar, y después me cuentan, si lo desean…
No hay comentarios.:
Publicar un comentario