LOS VENCEJOS, Y DOS
SITIOS DISTANTES EN EL MUNDO:
En la vida, siempre hay
un lugar para el asombro, y aún el misterio…
Como símbolo de las
bellas Cataratas del Iguazú, uno de los sitios privilegiados, de todo el globo,
por sus bellezas naturales, se eligió, precisamente, a una pequeña ave, el
vencejo…
Unos pajarillos
pequeños, y de plumas oscuras, que, en nuestro medio, son exclusivas del Parque
Iguazú.
Reitero, para los que no
conocen, que la palabra Iguazú, es de origen de la etnia guaraní, y quiere significar
algo bien simple, I= AGUA, y GUAZÚ= GRANDE, o sea que el nombre nos remonta a “agua
grande”, y vaya si es así.
En estos días de abril,
como si la naturaleza, se contagiara, del momento especial de esta pandemia de
marzo-abril del año 2020, el caudal de las Cataratas del Iguazú, ha disminuido su
flujo de agua, como momento especial, pero que le otorga un toque diferente, inusitado…
Pero, volvamos a los
vencejos, motivo, de este relato…
Estos singulares pájaros,
para proteger a sus crías, de sus predadores, “inventaron”, algo, que resulta inusitado,
cuando se visita el sitio paradisíaco, del Iguazú…
Son aves, que remedan,
en algo, a las golondrinas, y, se adaptaron así, al hábitat espectacular de las
cataratas…
Los vencejos, con
valentía, y esto, si se intenta buscar, siempre se logra observar, “enfrentan”,
la poderosa cascada, que está cayendo, en forma incesante, y logran
atravesarla, raudamente, con una increíble velocidad, despareciendo, de la
vista, asombrada, de los que notan sus presencias, mágicas…
Y, así, soportando el
peso del agua, logran franquearla, y arriban así, a un sitio protegido, donde tienen
sus niditos y sus crías, en seguridad…
En la pared vertical de
la roca, oculta detrás de la cascada…
Varios fotógrafos, se
pasan horas sacando fotos, para lograr las mejores tomas, de este momento, en
el que los vencejos logran pasar el magnífico muro, de aguas que corren hacia
abajo, con inusitada rapidez…
Hay que estar, en el
lugar, para apreciar, el torbellino y el rugir, del agua, que cae, y pensar,
que estos pequeños pajaritos, las enfrentan, con un total éxito y valentía,
para cuidar de su nidada…
Un gran ejemplo, no les
parece…
Y, ya que he comentado,
un “secreto”, de las Cataratas del Iguazú, y regresando a los vencejos, donde se
pueden hallar, además: nada menos, que en la región Norte de Tailandia, en Asia…
Allí, durante,
muchísimos años, los elementos naturales, el agua, el viento, han logrado
horadar, la roca, y producir unas grutas y cavernas espectaculares…
Algunas son muy grandes,
y en la seguridad de estas cuevas, en algunas de ellas, viven, también, estos
pajarillos, los vencejos, que se agolpan en los sitios más altos y protegidos,
para evitar a los predadores, como grandes serpientes, de dos metros, que los
acosan permanentemente…
Pero, estos vencejos,
que anidan, en lo que podríamos denominar, una especie de sitio muy elevado o “techo”,
de estas cuevas singulares, a la mañana vuelan a la seguridad de su rapidez, en
busca de su sustento, por los cielos de Tailandia…
Y mientras pasan las
horas, las deyecciones de todos estos pájaros, se vuelcan sobre el agua de las
cavernas, como una verdadera lluvia intermitente, y termina siendo un
maravilloso alimento, para los peces, que nadan allí…
Y, no solamente, esto,
sino, que, además, y en ocasiones, se acercan personas, generalmente mujeres,
con alguna bolsa y una escoba rudimentaria, a sacar este guano, de vencejos…
En Tailandia, hay varios
grupos étnicos, y muchos profesan el budismo, y otros son animistas…
El animismo, fue previo
al budismo, en Tailandia, y en algunas etnias se mantiene, y profesan una unión
profunda con la naturaleza, y creen que los maravillosos bosques de la región,
son habitados por los espíritus, a los que se encomiendan, cuando algún, ser
querido, se enferma…
Pero, volvamos, a la
cueva, donde aparece, alguna mujer, y después de pedir permiso a los espíritus,
comienza a juntar el guano, de los vencejos, y como el budismo enseña, que debe
hacerse algo bueno, para agradar a sus dioses, la mujer, después de juntar el
guano, para ella, tomó algo de este material, con la mano, y lo arrojó a los
peces, que se aglomeraron para alimentarse, y por, idéntico motivo, después
barrió, el piso de la caverna, de donde lo extrajo…
Pero, para qué, usaba,
este material, de los vencejos, pues tienen pequeños terrenos, con cultivos,
como, por ejemplo, ajo, y explica, que sus plantas se enferman menos y crecen
mejor, así, de este modo…
Me pareció, muy
especial, ver, como en sitios diferentes del mundo, un mismo pajarillo, puede
ser un protagonista destacado…
TRADUCCIÓN AL ALEMÁN:
No hay comentarios.:
Publicar un comentario