Ballenas en Puerto Madryn, en la Patagonia
Argentina:
En la costa atlántica de la Argentina, la costa
patagónica, en la chubutense Península de Valdés, todos los años, se renueva un
hermoso espectáculo natural: imponentes y maravillosas, llegan a la costa, para
parearse y dar a luz, a sus ballenatos, más de 1000 ejemplares, que deambulan de un sector a
otro, y se pueden visitar hasta el mes de Diciembre, las ballenas francas
australes.
Es un espectáculo impresionante, verlas tan de cerca,
con sus fascinantes saltos, que generan gran estruendo, y espuma por doquier.
Aparentemente, es una forma de comunicación visual y/o
acústica, o quizás así se libren de parásitos molestos de su piel, o incluso
jueguen las más jóvenes. Lo cierto que es bellísimo, aunque no se conozca su
verdadero motivo.
Las madres ballenas, a lo mejor aprovechan el declive
gradual playero, y la escasa profundidad, de este sitio paradisíaco de
Argentina, para lograr evitar que sus crías se alejen, y sean interceptadas por
las enemigas orcas.
Un sitio especial de avistaje, para admirarlas, es la
playa El Doradillo, cuyos acantilados, se convierten en especial refugio, para
el nacimiento de sus pequeños.
Se puede realizar también avistajes embarcados, con
lanchas, y para ello, hay que dirigirse a Puerto Pirámides, donde se cuenta con
seis operadoras habilitadas, para paseos de una hora de navegación, con
acercamientos increíbles.
No hay que olvidarnos, que Península de Valdés, es
también paraíso, de pingüinos, lobos marinos, delfines, y un número
impresionante de aves.
También se pude practicar buceo, a veces, entre lobos
marinos.
Los que disfruten de otro tipo de aventuras, pueden
realizar excursiones con vehículos 4x4, atravesando dunas preciosas, y playas,
donde incluso se llegan a observar fósiles antiquísimos.
Por ejemplo, en el año 2013, un equipo de científicos,
del Museo Egidio Feruglio, MEF, encontró rastros de una especie de dinosaurio
de hace 95 millones de años,
posiblemente la especie más grande de todo el globo.
Vale la pena conocer este hermoso Museo Patagónico.
Un recuerdo para los galeses, que cruzando el océano,
en el año 1865, sin ayuda, se asentaron, en la Patagonia, entre tribus de
originarios, y tuvieron una buena relación con ellos.
Hasta llegaron a cultivar trigo patagónico, aunque
parezca increíble, en estas latitudes…
No se debe viajar por estas tierras, sin saborear el té
galés, por ejemplo en la localidad de Gaiman. Sus masas son tan sabrosas, que a
uno, le cuesta tener que retirarse.
En una de estas casas de té galés, se recuerda la
oficial visita de la Princesa Diana, de Inglaterra, y se exhibe su asiento, y
la vajilla utilizada, cuando Diana visitó el sur argentino.
También entre los meses de junio y julio, se realiza,
en este sitio: “Madryn al plato”, un evento gastronómico muy importante de la
Patagonia toda.
Es un circuito, de unos 30 restaurantes, con delicias, de pescados,
mariscos, el sabroso cordero patagónico, dulces, helados y frutas finas.
Todo esto, combinado, hace de Península de Valdés, un
sitio emblemático, del turismo de Argentina.
Ahora indico algunos sitios web, para profundizar en
estos tópicos:
Intente una visita virtual a estos sitios, para mejorar
el conocimiento de este hermoso lugar de la Costa Atlántica de Sudamérica.
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