DOS INTEGRANTES DE LA PASTORAL DE LA SALUD, DIERON UNA CONFERENCIA SOBRE: "CUARESMA, TIEMPO DE SANACIÓN…"
La Doctora Eugenia Delporte y el Doctor Ángel Pérez Cortés, dieron en la Iglesia San José de La Caridad, de la ciudad de Rosario, Argentina, el pasado viernes 31 de marzo del año 2017, una conferencia formativa sobre la Cuaresma.
Los presentó, el Padre Jorge Nardi, quien dirige en la ciudad de Rosario, la Pastoral de la Salud, y explicó la Cuaresma, como un tiempo de Misericordia, y recordó la carta sobre este tema del Papa Francisco, que hace un recuerdo del encuentro de Cristo, con la pecadora, a la que querían apedrear, y Jesús le preguntó: Mujer, nadie te ha condenado…
Elle le contesta: No…
Yo tampoco, le contesta Jesús, y agrega, vete pero no peques más.
Y San Agustín menciona, que allí se encuentran, la Misericordia y la Miseria.
Y así la tituló el Papa Francisco, a esta carta: Misericordia y Miseria.
Y el Papa habla de generar, una cultura de la Misericordia,
Y nos deja un gran desafío, en un mundo, que ha avanzado mucho en tecnología, y muchas cosas, pero que ha involucionado mucho, en otras más importantes.
Por eso el Papa, habla de experimentar Misericordia, sentir necesidad de ella, cada día, abrirnos al Dios Verdadero, el que nos reveló Jesús, el Dios Misericordioso.
En la carta, el Papa, va dando algunas pautas, y de la importancia de la lectura de la Palabra de Dios, habla de la importancia de la Lexio Divina, de esa lectura rezada, donde se nos revela la Misericordia, y también menciona, el Santo Padre, la importancia del sacramento de la reconciliación, volverlo a recibirlo, confiando en la eficacia de la Gracia, tomando conciencia, de que todos somos frágiles y pecadores, y no tener miedo, de acudir al sacramento, con sinceridad.
Menciona que ahora, cualquier sacerdote, puede perdonar el aborto, y antaño, las cosas eran mucho más complicadas, y había que tramitar el perdón.
Hay que comprender, que todo pecado, puede ser perdonado, y el Papa, habla de generar una cultura de Misericordia, y nos invita a reflejar esa Misericordia, y una de ellas, es ésta, la de asistir al enfermo, al que está sólo, al que sufre, y a esto se aboca, la pastoral de la salud.
Cuaresma, es para renovar ese fervor hacia los demás, hacia nuestro prójimo, y mencionó a Ángel y a Eugenia, quienes desarrollarían el tema principal.
Comenzó Ángel, con una exposición acompañada de proyección, quien agradeció, en primer lugar a Dios, por esta posibilidad, de dirigirse a nosotros, y también nos dio las gracias, por escucharlos…
También le agradeció al Padre Jorge Nardi, por su apertura.
Inició, con la historia de un gran Marajá de la India, que amaba todo lo mejor, lo más fastuoso, y se largó a construir enormes palacios, tenía en sus dominios el segundo desierto más grande del globo, en la India, después del de Sahara, y contaba con los elefantes más grandes, los de Kerala, y contaba con Jasim, quien era el encargado de construir sus Palacios magníficos.
Pero Jasim, ya siendo mayor, quiso retirarse, y el Marajá, le aceptó, pero le pidió, una última construcción, pero ahora no era otro Palacio, sino simplemente una casa, lo que sorprendió a Jasim.
Una casa simple, le pidió, y Jasim se encaminó a hacerla.
Cuando terminó, Jasim, le quiso dar las llaves de la casa sencilla, al Marajá, pero éste le indicó, no Jasim, guárdalas, porque estas llaves, son para tu casa, pues yo te la doy, como regalo, para que vivas allí, retirado.
Y Jasim, se entristeció, porque no había hecho, todo lo que hubiese podido…
Este arrepentimiento, no tenía sentido, porque la casa ya estaba terminada, y no se podía ampliar….
Este es un arrepentimiento negativo, pero, en tiempos de Cuaresma, que es un tiempo de sanación, encontramos, también, que hay un arrepentimiento, de todos nosotros, pero no el de Jasim, un arrepentimiento positivo, para superarnos, para lograr tener una mejor vida, junto con la del resto de nuestros hermanos.
Y comienza con el ayuno, pero no sólo de alimentos, sino de lo que ambicionamos, de riquezas, y si se trata de comida, que la compartamos, con los necesitados.
La limosna: la limosna es dar, y darse.
La oración: es una comunicación, entre Dios, y nosotros, y tiene dos elementos principales, el emisor y el receptor, muchas veces hay problemas, porque el receptor, no está atento, el receptor, no escucha, pero en este caso, el receptor es Dios, quien está siempre con nosotros, y las barreras, serían encontrar un lugar tranquilo, y apropiado para orar, que no haya interferencias, de ninguna índole, y utilizar, lo que el mismo Jesús, nos enseñó, y tanto los apóstoles Mateo y Lucas, quienes nos hablan del PADRENUESTRO.
La Cuaresma, se inicia el Miércoles de Ceniza, y concluye el Jueves Santo.
Se toma las seis de la mañana, hora en que aproximadamente, sale el sol, y se suman nueve, y darían quince, antes de la cena del Señor, así se la considera.
Cuaresma, proviene de cuadragésima, y en la Biblia, aparece, muchísimas veces el número 4, solo, con un cero, 40, o doble cero, 400.
Vamos a ver algunos ejemplos, tratando de extraer, algunos mensajes, para nosotros mismos, en esta época, de Cuaresma.
Cuando se habla del Diluvio, se dice, que por 40 días, y 40 noches, estuvo lloviendo, se salvó Noé, como todos nosotros sabemos, que había juntado distintos animales, para la procreación.
De esto, podemos sacar estas ideas, para Cuaresma, pidamos que Jesús ingrese a nuestros corazones, para purificarnos, cada vez más.
En Egipto, sabemos que el pueblo de Israel, estuvo unos 400 años, sojuzgado, pero otros historiadores, dan otras estimaciones, y también se relata, que estuvieron unos 40 años en el desierto, para llegar a la tierra prometida.
Nosotros, también, como Moisés, debemos poner al Señor, como guía de nuestras vidas.
Sabemos que los Diez Mandamientos, que los tomó, en ese tiempo, en el desierto, en el Monte Sinaí, y en Cuaresma, pedimos, que sigan, siempre vívidos, en nuestros corazones...
El gigante Goliat, era fariseo, y todos los fariseos, eran muy altos, pero se dice que Goliat, casi medía tres metros, pero Dios, envió a David, para combatirlo, y aún lograr vencerlo.
En Cuaresma, pidamos también, que Dios, nos mande un Defensor, un David, que nos defiendan, de los gigantes, problemas, que debemos enfrentar...
En el Profeta Elías, se da lo siguiente, antiguamente en Israel, había una reina llamada, Jezabel, casada con el rey, y que adoraban al dios Baal, y el Dios Jehová, se enojó mucho, pero Elías, permaneció, siempre fiel, y Elías, tratando de escapar de una muerte segura, por el odio de la pareja real, Elías, se dispuso a caminar por el desierto, y se caía, por tener sueño, y se le apareció el ángel del Señor, y le dijo: Elías, levántate, come estas galletas, y toma este agua, que te he puesto, Elías, se levanta, come y bebe, sigue caminando, pero vuelve a caer en sueños, deprimido, pero el ángel, reaparece, con idéntico mensaje.
Así, Elías, pudo llegar al Monte del Señor, en Horeb, y también tardó 40 días, con 40 noches.
En esta Cuaresma, pidamos, que el Ángel del Señor, vuelva a nosotros, pero con una comida espiritual.
Nínive, era una ciudad muy grande, en Israel, de aquella época, pero también había caído en pecado, y Dios, enojado, pensó en destruirla, y se lo manifestó a Jonás, para que informase, pero Jonás que era un profeta, de muchísima reputación, y no quería, que por esta noticia, su reputación cayera, y por ello, escapa, toma una barca, va por el mar, pero se desata una tormenta tremenda, y todos en la barca se asustaban, mientras, Jonás dormía.
Y los marineros, le dijeron al Capitán, que lo despertara, todos angustiados, y al despertar Jonás, friamente les explica que lo que pasaba, es que Dios, me está buscando a mí, pues yo no cumplí, con Él, y para que ustedes se salven, me deben arrojar al mar...
Lógico, no querían hacerlo, pero bajo decisión del Capitán, así se hizo...
Y en ese momento, apareció, un gran pez, que envió el Señor, tragó a Jonás, se dice que por tres días y tres noches, vivió en su vientre, y se arrimó a la orilla, y lo devolvió, o sea, que Jonás, no se pudo escapar de Dios...
Lo seguía por todas partes, y cumplió, y dentro de 40 días, Nínive iría a desaparecer.
En esta Cuaresma, pidamos, no separarnos de Dios, como Jonás, que siempre Él, esté, junto a nosotros.
Entonces comenzó Eugenia, relató Jesús sometido a las tentaciones del demonio.
Pero digamos las tentaciones del hoy, en el pasaje bíblico, que todos conocemos, dice que movido por el Espítiru, llegó Jesús al desierto, después de ayunar, cuarenta días, tuvo hambre, y ¿qué le dijo, allí, el demonio?, si eres Tú, el Hijo de Dios, ordena a estas piedras, que se conviertan en pan...
Y Jesús, le respondió, no solo de pan vive el hombre...
En el mundo actual, queremos tenerlo todo, sin esforzarnos, todo lo quiere, el hombre de hoy, sin esfuerzo, pero el Señor rechaza y dice que no solo de pan vive el hombre.
Nosotros tenemos que aprender a no querer, todo, lo que el mundo actual nos ofrece, nos presenta.
Cuando ve que esto no tiene efecto, le hace una segunda propuesta: lo lleva a Jesús a una montaña bien alta, y le dice que se arroje al vacío, ya que como es el Hijo de Dios, los ángeles lo salvarán...
Pretendemos, que todo lo que pedimos al Señor, que Él, nos lo de...
Si yo rezo, si yo le pido, si yo tal cosa, y entonces me aparto...
En lugar de hacer, lo que tenemos que hacer, ABANDONARNOS EN LAS MANOS DEL SEÑOR...
Se debe aceptar Su voluntad.
No alejarse, del Señor, sino siempre, tener confianza en Él.
En la tercer tentación, les muestra todos los reinos del mundo, y le dice: Todo esto, te daré, si te postras y me adoras...
¿Qué hace el hombre hoy, como antes, en el desierto, con Moisés?
Adora a muchas cosas, que lo mantienen lejos de Dios, puede ser la tecnología, pueden ser los excesos, pueden ser doctrinas extrañas, y nos dejamos confundir con otras ideas, o ídolos humanos, con tantos jóvenes, que van detrás de un personaje famoso...
O también, endiosar a nuestro cuerpo físico...
Y nos olvidamos, que solo debemos adorar a Dios...
Si estamos sostenidos en Él, el demonio, tampoco nos va a poder captar.
Y esto nos lleva a pensar, que hoy, debemos convertirnos, y nos preguntamos, ¿cómo, convertirnos?, si ya estamos convertidos, acaso no somos católicos, pero no, necesitamos, una conversión diaria, pero ¿cómo la logramos?, en nuestra manera de pensar, en nuestra manera de actuar, preguntarnos, cada día, cómo estamos actuando, cómo pensamos, y en base a ello, elaborar un plan ordinario, diario.
Buscar el encuentro diario, con Jesús, con el Señor, adecuando nuestra vida, a lo que Él, nos pide.
Después retoma el informe, Ángel, y continúa así: ¿Cuándo comienza la práctica de la Cuaresma?
En el año 322, en Oriente, y en el año 385, en Occidente, pero el Concilio Ecuménico de Nicea, el primero, constituido por Constantino, fue en el año 325, y hubo muchos más obispos de Oriente, que de Occidente, pero como compensación, se eligió a alguien de Occidente, para dirigirlo, a un obispo español, y aquí, se estableció, cuando iba a ser el Domingo de Resurrección, que no estaba definido, y se fijó, tomando la primer luna llena, en el hemisferio norte, y el domingo posterior, va a ser el de Resurrección, y así, hacia atrás, Domingo de Ramos, cuarenta días atrás, quedó el Miércoles de Ceniza, pero también, en el siglo VI, se empezó a dar importancia a la Biblia, y por supuesto la Cuaresma, está en nuestras Iglesias, y por supuesto, en nuestro corazón, pero antiguamente, había prácticas, con respecto a las cenizas, y árabes y egipcios, y otros pueblos antiguos, las encuentran, como señal de luto, de obediencia, de pobreza.
Quiero contar un desarrollo, que comenzó en Egipto, todos sabemos, el tema del Ave Fénix, que resurge de sus cenizas, y éstos y otros conocimientos de los egipcios, son tomados por el gran historiador griego Herodoto, y los revela a Grecia, y de allí, al mundo antiguo.
En el mundo romano, se guardaban las cenizas en cofres, de oro, o de alabastro, y eran muy apreciadas y respetadas.
Las cenizas, surgen, de quemar las ramas de olivo, del año anterior, y nos demuestra que nuestra vida terrenal está muerta, lo que importa es nuestra vida espiritual.
Y hay dos posturas, las de castigo, cuando dice: del polvo eres, y polvo serás.
Y el del reconocimiento, Abraham, lo explica: Señor, yo que soy, solamente polvo, me estoy comunicando contigo...
O sea, una posición de respeto hacia Dios.
Nuestro Papa Francisco, nos habla del hombre rico y de Lázaro, de lo que seguirá relatando mi compañera.
Eugenia, continuó, con el pasaje bíblico, y se cuenta que el hombre vivía espléndidamente, y daba ricos banquetes, todos los días, y estaba realmente ensoberbecido, y se creía todo.
Él hacía ostentación, y por otro lado, estaba Lázaro, que significa "Dios ayuda".
Cuando muere el hombre rico, está sufriendo por el calor y el fuego, y ve a Lázaro, que está junto a Abraham, y el rico, pretende aliviar su sufrimiento, y desea que venga Lázaro, a mojar sus labios, y como esto no ocurre, el hombre, pretende, que por lo menos, le avisen a sus familiares, para que no tengan que soportar idénticas penurias, pero se le contesta, ya tienen a los Profetas, y aunque se resucite un muerto, no van a creer...
Los que afotunadamente creemos, vemos señales, pero los que no creen, nunca las tienen en cuenta.
En esta Cuaresma, el Papa, usa esta parábola, con frases para tener en cuenta.
El Papa, dice, si endurecemos nuestros corazones, nos convertimos en "Católicos- Ateos".
Cumplimos con una serie de requisitos, pero, si nuestro corazón, está cerrado, no va a servir de nada.
Si no escuchamos a Dios, dejamos de ser fieles, perdemos la fidelidad, debemos cumplir lo que Él nos pide, corremos el riesgo de buscar ídolos mundanos, puede ser el exceso, cuidar del cuerpo en exceso, y qué debemos hacer, para evitar esto, leer asiduamente la Biblia.
La clave de la Cuaresma, dice el Papa Francisco, es, ALEJARSE DEL MAL, Y APRENDER A HACER EL BIEN...
Y recalca, que aprender a hacer el bien, no es cosa fácil, para ello se necesita humildad, y coraje.
Se aprende, con cosas concretas.
Qué puedo hacer, concretamente, con la persona de al lado mío.
Y el Papa insiste, que debemos convertirnos, alejándonos del mal, y haciendo el bien.
No caer en la caridad hipócrita, y bueno, yo doy unas monedas, y ya me siento cumplido...
Porque el amor de Dios, es gratuito, y como este amor, debe ser el nuestro.
Tenemos que tener un amor, gratuito, y qué quiere decir gratuito, que no debemos esperar nada a cambio...
No puedo decir, mirá lo que hago, y nadie me paga, no, tenemos que hacerlo, sin esperar nada, y el Papa, dice que la auténtica Caridad, nace del encuentro personal, con el Rostro de Jesús, y de allí, nuestros hermanos.
Miremos primero el rostro de Jesús Resucitado, y después el rostro de Jesús en la Cruz.
Tal vez para, como en el caso de los apóstoles, les mostró su rostro resucitado, primero, para que no se asustaran tanto.
Veamos al pecado, como una ofensa a Dios, es como darle una bofetada a Dios, una figura muy fuerte, pensar que podríamos pegarle a Dios.
En esta Cuaresma, el Papa, nos invita a rezar, contemplar el rostro glorioso de Jesús, y también su rostro en Su Pasión.
Tener confianza, Él siempre está dispuesto a perdonarnos, debemos animarnos a pedirle perdón.
La Cruz, no es un adorno, que portamos, la Cruz es un llamado, hacia el amor.
Posteriormente se nos mostró un video del Papa Francisco, sobre el inicio de la Cuaresma, y al finalizar, un cerrado aplauso coronó el esfuerzo de ambos oradores.
Quiero destacar que también aplaudieron los disertantes, en forma de agradecimiento.
Siguió un instante posterior, para algunas preguntas.
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