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miércoles, 24 de diciembre de 2014

YO FUI A RÍO.

YO FUI A RÍO:

Quise saber más de la Jornada Mundial de la Juventud, realizada en Río de Janeiro, y por suerte una de mis alumnas, que estudian para profesoras de biología, de segundo año, en el Instituto Nuestra Señora del Huerto, de la ciudad de Rosario, había hecho su experiencia, al concurrir a este gran evento, en Brasil, y por ello le pedí que me explicara un poco lo vivido.
Micaela Scime, me relató que tenía, ahora, en el 2014, 22 años, y que me explicaría su experiencia acerca de su viaje a la Jornada Nacional de la Juventud, realizada el año pasado, en 2013, en la ciudad de Río de Janeiro, Jornada, que fue en primer lugar ideada, por nuestro Santo Padre, y actualmente Santo, Juan Pablo II, y él tuvo la idea, de congregar a todos los jóvenes del mundo entero, para poder compartir y vivenciar, lo que se siente al vivir con Jesús, y Micaela, el año pasado se sentía muy animada, de poder vivir esta experiencia, con un poco de miedo, por ser su primer viaje, que iba a realizar en su vida, y tener 21  años de edad, pero se decidió y fue con 9  amigos de su parroquia, jóvenes de la Parroquia Nuestra Señora de Luján, perteneciendo al movimiento de jóvenes Agustinos Recoletos, con mucho entusiasmo, al momento del viaje, y la decisión había sido tomada antes, de que renunciara el Papa Emérito Benedicto XVI, y después de ello, al ver quien iba a ser el futuro pontífice, también estaban contentos, pues sabían que Dios iba a preparar muchas cosas lindas para nuestra Iglesia, y cuando asumió nuestro Papa Francisco, esa alegría se multiplicó, y al momento de llegar allá, y compartir esos hermosos cinco días, con muchísimos jóvenes de todo el mundo,
alegres en vivir con Cristo, que deseaban ser diferentes, a lo que a veces ofrece la sociedad, y se convirtió en experiencia realmente inolvidable, en primer lugar una experiencia de fe, de poder comprobar la universalidad que tiene nuestra Iglesia, y comprobar que muchos jóvenes, pero muchos, realmente, comparten los sentimientos que nosotros tenemos.
En todas las homilías, nuestro Papa Francisco, nos animaba y nos motivaba, a ser jóvenes y protagonistas, a ser jóvenes que se la jueguen y se pongan la camiseta por Cristo, que no se tenga temor, que se salga desde las parroquias, que se salga a las calles, y que se pueda mostrar, a las personas que no conocen, a Jesús, lo que es su Evangelio, y lo que es su Iglesia.
Una Iglesia que también es joven, que se atreve al mundo a mostrarse, y una de las experiencias más hermosas, es haber vivido, y sentirse parte, de la Misa, con casi 4.000.000  de jóvenes, en la playa de Copacabana, deben haber sido más de esos millones, hablando todos idiomas diferentes, pero con algo importante en común, el amor por Jesús, amor por Cristo, amor a su Evangelio, y a su Iglesia…
Luego de regresar a Argentina, Micaela expresó que fueron muy bien recibidos, muy felices, los que habían quedado en el país, animados, y con muchas ganas de seguir en este camino que nos colocó Jesús, en su momento, que nos invitó, y vino a nuestro encuentro, y el deseo de ser jóvenes buenos y jóvenes santos, y mantener la esperanza de que no todo está perdido, y que una parte de la juventud, está animada a vivir en alegría, paz, armonía, y mirando siempre hacia el futuro, para construir la civilización del amor, que nos piden todos nuestros Obispos de Latinoamérica, y de ser constructores de esa civilización del amor, siendo jóvenes, con una mirada juvenil, y con esperanza, de ser jóvenes fascinados en Cristo.
Obviamente cuando regresó de Río, volvió Micaela con la expectativa de esperar a Cracovia 2016, y así seguir a Cristo, donde nos lleve, siendo misioneros, en nuestras casas, principalmente, con nuestros amigos, con las personas que nos rodean, tratar de llevar su Evangelio, su Palabra, pero más que eso, sus Acciones, y que a las palabras que leamos, las hagamos vida, la hagamos verbo en nuestra vida.
Micaela agradeció por el momento y el espacio, explicando que simplemente es una joven más que está decidida a dar su vida por Jesús…
Entonces, y emocionado por las palabras de Micaela, intenté investigar en la actividad que había realizado nuestro Papa Francisco, en Río, durante estas Jornadas, y gracias a un video pude encontrar lo que explicaré ahora:
Amigos queridos, la Fe es revolucionaria, dijo el Papa.
El estilo del Papa fue máxima sencillez y cercanía, y lo recibió la Presidenta de Brasil Dilma Rousseff y un coro de niños.
No buscó un coche blindado, para visitar a Brasil, eligiendo un automóvil humilde.
Con un insólito desvío, el coche papal inició un recorrido por calles imprevistas, ante la preocupación de los responsables de la seguridad, se vio atrapado en varios atascamientos, sin vallas, ni cordones policiales, todos querían tocarlo, y se les echaron encima, con pánico para los guardias, pero el Papa Francisco, lo disfrutó.
Él dijo que nadie muere en la víspera, sino en el día que Dios ha fijado.
Y Brasil es el país, con más católicos en el mundo, pero se notó la concurrencia de países bien lejanos.
Los jóvenes explicaban que venían porque amaban la Iglesia, y deseaban ser santos.
Y que gracias a las oraciones y pedidos para llegar a Río, estaban felices de haberlo conseguido.
En un helicóptero se trasladó al Palacio de Guanabara, la Presidenta le da una cálida bienvenida, y Francisco, hablando en portugués, expresó: No tengo oro ni plata, pero traigo conmigo lo más valioso que se me ha dado, Jesucristo…
Y en el primer discurso el Papa proclamó el lema de estas Jornadas: Vayan y hagan discípulos.
Mensaje que fue muy bien interpretado por los jóvenes presentes, que ovacionaban al Pontífice.
Tras doce horas de viaje, el Papa, dedicó la jornada al descanso, pero en realidad trabajó y recibió visitas.
Mientras los jóvenes contagian a Río con su alegría y entusiasmo.
A pesar de algunas dificultades que se presentaron, como las del trasporte urbano en Río.
En todos lados cánticos por doquier, en todas las lenguas del mundo.
El miércoles 24, temprano, una multitud, empapada por lluvia invernal, lo esperó en el santuario de Nuestra Señora de Aparecida, Patrona de Brasil, y su arribo en helicóptero, desató el entusiasmo y la emoción.
Y su recorrido en el Papamóvil recuerda el: Dejad que los niños se acerquen a mí…
Y besó a varios niños en su camino, deteniendo el vehículo.
Y su primer gesto fue rezar ante la Virgen Madre de todo el Brasil.
Y el Presidente de la Comisión Episcopal, le entregó al Papa un presente, una reproducción de Nuestra Señora de Aparecida.
Y el Papa Francisco, a su vez, regaló, un precioso cáliz.
Y se dio inicio a la Santa Misa, y el Papa expresó: -Nunca perdamos la esperanza, nunca dejemos que se apague, en nuestros corazones, el dragón, el mal, se hace presente en nuestra historia, pero él no es el más fuerte, Dios es el más fuerte.
Y hoy, hay muchos ídolos pasajeros que se colocan en el lugar de Dios, como el dinero, el éxito, el poder, el placer, pero ellos dejan soledad y vacío en el corazón.
Dios siempre, guarda lo mejor para nosotros, mas pide, que nos dejemos sorprender por su amor, que acojamos sus sorpresas, confiemos en Dios, Jesús no ha mostrado que el rostro de Dios es el de un Padre que nos ama, el pecado y la muerte han sido derrotados, el cristiano no pude ser pesimista.
Y el Papa Francisco, se consagra a la Virgen en su propio entendimiento, su lengua y su corazón.
Después Francisco besó y saludó a muchos enfermos y paraplégicos.
Y desde la Basílica del Santuario decía:
Perdón pero voy a hablar en español, y quiso darse cuenta si lo entendían, les preguntó: ¿Una Madre se olvida de sus hijos? Ella no se olvida de nosotros, Ella nos quiere y nos cuida, y después, le pidió su bendición.
Con una multitud de jóvenes enfervorizados.
Desde el Santuario de la Virgen, se dirigió al Hospital San Francisco de Asís, lo llevaron religiosos franciscanos que cuidan a los drogadictos, y uno de ellos ya curado le dio la bienvenida, dicen que San Francisco renunció a todas sus riquezas cuando abrazó a un leproso, LA LEPRA DE HOY ES LA DROGA.
Y el Papa Francisco abrazó al drogadicto.
Y manifestó que debemos aprender a abrazar al que pasa necesidades, como hizo San Francisco.
Y tuvo palabras durísimas para los mercaderes de la muerte, los narcotraficantes, que ávidos de dinero, siembran dolor.
No es con la liberalización de las drogas, como se discute en varias partes de América Latina, lo que conseguirá disminuir la propagación y la dependencia química, es necesario afrontar los problemas, que están en la raíz del uso de las drogas.
El jueves 25, Francisco es recibido en el Ayuntamiento, donde le aguardaron 200  figuras del deporte. Río está esperando sus juegos olímpicos del 2016, y le regalan una primera camiseta del conjunto brasileño.
El campeón mundial de fútbol, Fico, no quiso ser menos y le regaló otra camiseta.
El baloncelista Oscar Smith emocionado, imploró su bendición de rodillas.
El Alcalde de Río le entregó al Santo Padre, las llaves de la ciudad.
Y después bendijo las banderas olímpicas.
Y el Papa visitó a una favela, para mostrar la predilección de Cristo por los pobres.
Y su presencia fue motivo de gran alegría.
Y le regalaron una guirnalda de flores, amarillas, azules, blancas y verdes, con muchos mimos de niños.
Los chicos se abalanzaron sobre el Santo Padre.
Y el Papa Francisco les rezó a los niños, y los bendijo.
Y como hiciera Juan Pablo II, logró visitar a una familia pobre en la favela brasileña.
Y bajo la lluvia, comenzó a hablarles:
En contra del individualismo, que muchas veces regula la sociedad, la que construye a un mundo más habitable, no es ésta, sino la cultura de la SOLIDARIDAD, no dejemos entrar en nuestro corazón la cultura del descarte, porque somos hermanos, nadie es descartable, es necesario dar pan a quien tiene hambre, es un acto de justicia, pero hay también un hambre más profunda, un hambre de una felicidad, que sólo Dios, puede saciar, el hambre de dignidad.
No hay que desanimarse, ante la injusticia y la corrupción.
La realidad puede cambiar, el hombre puede cambiar, sean los primeros en tratar de hacer el bien, de no habituarse al mal, sino vencerlo con el bien, el Papa está con ustedes.
Y en la Catedral, los argentinos, que concurrieron masivamente, consiguieron la audiencia tan buscada.
Muchos esperaron, toda la noche, bajo la lluvia.
Y aquí el Papa, está en su terreno.
Y sin papeles, hablando en porteño, los entusiasmó.
Lo que espero, como consecuencia de esta Jornada de la Juventud, espero LÍO, que acá dentro va haber lío, va a haber, que en Río va a haber lío, va a haber, pero quiero lío en las diócesis, quiero que se salga afuera, quiero que la Iglesia salga a la calle, quiero que nos defendamos de todo lo que sea mundanidad, de lo que sea instalación, de lo que sea comodidad, de lo que sea clericalismo, de lo que sea estar encerrados en nosotros mismos, las Parroquias, los Colegios, las Instituciones, son para salir, si no salen, se convierten en una ong, y la Iglesia no puede ser una ong.
Esta civilización mundial se pasó de rosca, porque es tal el culto que ha hecho al dios dinero, que estamos presenciando una filosofía y una praxis de exclusión, de los dos polos de la vida, que son las promesas de los pueblos, exclusión de los ancianos, no se los deja hablar, no se los deja actuar, y exclusión de los jóvenes, porcentaje de jóvenes sin trabajo, sin empleo, es muy alto, es una generación que no tiene la experiencia de la dignidad ganada por el trabajo, y ustedes, por favor, no se metan contra los viejos, déjenlos hablar, escúchenlos, ustedes, los jóvenes, y los ancianos, están condenados al mismo destino, exclusión.
No se dejen excluir. Está claro.
Entre los jóvenes argentino, coincidieron en que era un inmenso regalo del cielo, tener este Papa, muy misericordiosos, y muy humilde.
En la playa, en la Jornada de acogida a los jóvenes, el Papa recorre 4  kilómetros entre sonrisas, besos y aún bromas.
Mucha gente, desafiando el frío y la lluvia.
Al inicio, arte y música, en diferentes lenguas.
Hermanos y amigos, bienvenidos a la 28 Jornada Mundial de la Juventud, en esta maravillosa ciudad de Río de Janeiro, expresó Francisco.
Después recordó a Benedicto XVI, y pidió un fuerte aplauso por él.
Y con la imaginación los remonta 2000  años atrás a la playa…
Viendo este mar, la playa, y a todos ustedes, me viene a la mente, el momento en que Jesús, llamó a sus primeros discípulos, a orillas del lago de Tiberíades, hoy Jesús nos sigue preguntando: ¿Querés ser mi discípulo?
¿Querés ser mi amigo? ¿Querés ser testigo del Evangelio?
Se debe construir en la Fe, la Esperanza, y el Amor.
PON FE, PON ESPERANZA, PON AMOR.
¿En quién ponemos nuestra fe?
¿En nosotros mismos? ¿En la cosas? ¿O en Jesús?
La juventud tiene que ser fuerte, alimentarse de su fe, y no empacharse de otra cosa.
Y les propuso la REVOLUCIÓN DE LA FE.
Exige, entregar la vida, quitarse del centro, y poner a Cristo en el corazón.
Pidiéndole perdón en la confesión, y recibiéndolo en la eucaristía.
Entonces, llegará la paz, la serenidad, la alegría.
Queridos jóvenes, Jesús nos espera, Jesús cuenta con nosotros, AMÉN.
En el Parque de Boa Vista, se instaló, una feria vocacional, unas 150  instituciones de la Iglesia, informaron a los jóvenes. Cerca se instaló un parque de confesionarios, y miles se acercaron a recibir la confesión.
Algunos salieron muy emocionados, de años de no confesarse.
En la mañana del viernes 26, como un cura más, confesó el Papa Francisco,
Y sus penitentes fueron cinco, uno por cada continente.
En el paseo marítimo de Copacabana, presidió un original Vía Crucis, besó en el trayecto a varios niños, y descendió a bendecir a imágenes varias.
Y hasta bendijo a una paloma.
Saludó a discapacitados.
Al llegar abrazó al Presidente de la Comisión Episcopal española, y le consoló por la catástrofe ferroviaria en Santiago de Compostela.
Realizaron un Vía Crucis como una honda experiencia de arte y de fe.
Veinte jóvenes laicos cargaron la cruz, a lo largo de las 14  estaciones. 
La de Verónica enjuagando el rostro de Jesús, mostró la sábana santa de Turín.
La de la tercera caída de Jesús, la protagonizaron, discapacitados, en sus sillas de ruedas.
La del descenso de la cruz, reproduce en vivo, la famosa escultura de Miguel Ángel, La Piedad.
La cruz nos descubre el misterio del dolor, todos sufrimos a veces, pero, ¿es verdad que nosotros hacemos sufrir a Cristo?
A lo que respondió el Papa:
Cuánto hacen sufrir a Jesús, nuestras incoherencias, en la cruz de Cristo está el sufrimiento, el pecado del hombre, también el nuestro, y Él acoge todo con los brazos abiertos, carga sobre su espalda, nuestras cruces, y nos dice: Ánimo, no la llevás vos sólo, Yo la llevo con vos, y Yo he vencido a la muerte, y he venido a darte esperanza, y a darte vida.
En la cruz de Cristo está todo el amor de Dios, porque Él nos da esperanza y vida. Ha transformado la cruz, de ser un instrumento de odio, y de derrota y de muerte, en un signo de amor, de victoria, de triunfo, y de vida.
Yo te pregunto, hoy a vos: ¿Vos, como quién querés ser? ¿Querés ser como Pilatos, que no tiene la valentía de ir a contracorriente, para salvar la vida de Jesús, se lava las manos? ¿Y vos como cuál de ellos querés ser? ¿Cómo Pilatos, como el cireneo, como María, Jesús te está mirando ahora, y te dice: ¿Me querés ayudar a llevar la cruz?
Hermano y hermana, con toda tu fuerza de joven, qué le contestás…
Es el momento de la oración y se cantó el Padrenuesto, en lengua internacional.
Para los jóvenes el Vía Crucis significó: ENTREGA, SACRIFICIO, TOMA TU CRUZ, Y SÍGUEME…
Después celebró la Santa Misa, en la Catedral, con Obispos y sacerdotes, religiosas y seminaristas, que participaron en la JMJ.
En la homilía, hizo énfasis en la llamada de la vocación: No son ustedes quienes me eligieron a mí, sino Yo los elegí a ustedes, dijo Jesús, y sabemos muy bien lo que eso significa, contemplarlo, adorarlo, y abrazarlo.
Y les estimuló al apostolado, cada uno en su propio lugar.
Ayudemos a los jóvenes a darse cuenta, de que ser discípulos misioneros, es una consecuencia de ser bautizados, es parte esencial del ser cristiano, y que en primer lugar, donde se ha de evangelizar, es la propia casa, ambientes de estudio o de trabajo, la familia y los amigos.
La paciencia de escuchar, eso se los pido de todo corazón, siguió Francisco, en el confesionario, en la dirección espiritual, en el acompañamiento, pensemos, con decisión, en la pastoral de la periferia, comenzando por los que están más alejados, los que no suelen frecuentar la parroquia, ellos son los invitados VIP.
La Virgen María es nuestro modelo, le pedimos que no enseñe a encontrarnos, cada día con Jesús, y cuando nos hacemos los distraídos, que tenemos muchas cosas, que el sagrario queda abandonado, que nos lleve de la mano, pidámoselo.
El Teatro de Río, abrió sus puertas, para recibir a Francisco.
Se sentó en sus asientos, la clase dirigente del Brasil, políticos, diplomáticos, empresarios, y entonces, sin ignorar el escaso prestigio que gozan los políticos, el Papa Francisco, se expresó:
El futuro, exige, hoy, la tarea de rehabilitar la política, rehabilitarla, que es una de las formas más altas de la caridad, el futuro nos exige también una visión humanista de la economía, y una política, que logre, cada vez más y mejor, la participación de la persona, evite el elitismo, y erradique la pobreza.
Entre la indiferencia egoísta y la protesta violenta, siempre hay una opción posible, el diálogo.
Hoy, se apuesta por el diálogo, o se apuesta por la cultura del encuentro, o todos perdemos.
Y fue cerrada la ovación.
Y al finalizar lo rodearon niños y niñas, de razas diversas, sonrientes, lo rodearon, entre besos y cánticos.
Tras los políticos, se reunió después con el Episcopado del Brasil, con 123  millones de católicos, en las últimas décadas, disminuyeron y subieron los protestantes.
Pero Francisco quiere una Iglesia que maraville, de hacerles volver a casa, a los que la dejaron, ¿cómo?
Con la escritura, la catequesis, los sacramentos, insistiendo en más formación para todos, sacerdotes, religiosos, y laicos.
En la noche Francisco, va a Copacabana, para la vigilia de oración.
Se colocó un sombrero mexicano en su cabeza, como saludo, bromeando mucho.
En la playa hay más de dos millones de jóvenes, que lo esperan.
También se dio tiempo, para tocar un tambor, que le ofrecen.
Esta es la Revolución del Amor.
IR Y HACED DISCÍPULOS.
Un grupo de jóvenes, escenifica, con maderas, la construcción de una Iglesia, y el Papa revive la Parábola del Sembrador, y dijo:
Por favor, dejen que Cristo y su palabra, entren en su vida, dejen entrar la simiente de la Palabra de Dios, dejen que germine, dejen que crezca, y yo pregunto pero no contesten ahora, cada uno conteste en su corazón, ¿Yo soy un joven atontado, tengo valor o soy cobarde?
Yo sé que ustedes quieren ser buena tierra, cristianos en serio, no cristianos a medio tiempo, y no cristianos almidonados, no con la nariz así, que parecen cristianos, y en el fondo no hacen nada, no cristianos de fachada, Jesús nos pide que le sigamos toda la vida, nos pide que seamos sus discípulos, que juguemos en Su equipo, qué hace un jugador, cuando se le llama para formar parte de un equipo, tiene que entrenarse, y entrenarse mucho, Jesús nos ofrece algo más grande que la Copa del Mundo, algo más grande, Jesús nos ofrece la posibilidad de una vida fecunda, de una vida feliz, y también un futuro con Él, que no tendrá fin, allá en la vida eterna.
Y dirigiéndose, a cada uno en particular, el Papá, siguió:
Yo rezo, cada uno se contesta, yo hablo con Jesús, o le tengo miedo al silencio, yo le pregunto a Jesús, ¿qué querés que haga? ¿qué querés de mi vida? Y esto es entrenarse, son los entrenamientos para seguir a Jesús, la oración, los sacramentos, y la ayuda a los demás, el servicio, lo repetimos todos juntos:
ORACIÓN, SACRAMENTOS, Y AYUDA A LOS DEMÁS…
¿Quieren construir la Iglesia?
Y un fuerte sí, atronó.
¿Se animan?
Volvió el fuerte Sí.
¿Y mañana se van a olvidar de este sí, que dijeron?
Ahora, el No.
Chicas y chicos, por favor, no se metan en la cola de la historia, sean PROTAGONISTAS, jueguen para adelante, pateen adelante, construyan un mundo mejor, un mundo de hermanos, un mundo de justicia, de amor, paz, de fraternidad, de solidaridad, jueguen adelante siempre.
Y llegó el momento de la adoración a Jesús presente, en la Hostia Santa, en una gran custodia hasta el altar, con un recogimiento universal.
Hay mucha oración, y algo de llanto, también.
En ese momento se hizo, un silencio total, y solo se escuchaba el rumor de las olas, sobre la playa.
En un cartel decía: SI EL PECADO ES MUY PROFUNDO, TU GRACIA LO ES MÁS…
DONDE SE ENCUENTRA LA GRACIA, ES DONDE TÚ ESTÁS.
Y DONDE TÚ ESTÁS, SEÑOR, YO SOY LIBRE.
LA SANTIDAD ES CRISTO EN MÍ.
Son los acordes traducidos, de un músico, que canta en inglés.
Señor, yo te necesito, te necesito, a cada hora te necesito, y el músico cantaba con una guitarra, arrodillado.
Oh, Dios, cuanto te necesito.
Mi única defensa, mi justicia, oh, Dios, cuanto te necesito. 
El Papa también se postró.
Se cerró con un gran aplauso de todos.
Los jóvenes expresaron que les fue muy emocionante, reunirse con diferentes culturas, de todo el globo, uniéndose en una sola voz hacia Cristo, y con mucha motivación a seguir levantando la Iglesia de Cristo.
El domingo 28, mejoró el tiempo, sin lluvia, y la gran mayoría de los jóvenes, durmió sobre la arena, según el Ayuntamiento de Río, son 3.200.000  personas.
Llegaron las Presidentas de Brasil y de Argentina, también el de Bolivia, con la gente aclamando al Pontífice.
Moviendo brazos y piernas, cantan todos, en una inyección de optimismo, y cantan también sacerdotes y obispos, que bailan, con alegría.
En la homilía Francisco animó a no tener miedo, frase que recuerda al querido Juan Pablo II.
Jesús, no ha dicho, si quieren, si tienen tiempo, vayan, sino que dijo: VAYAN, y mandó discípulos a todos los pueblos, no tengan miedo, cuando vamos a anunciar a Cristo, es Él mismo que va por delante y nos guía, al enviar a sus discípulos en misión, ha prometido, Yo estoy con ustedes todos los días, Jesús, no nos deja solos, nunca deja sólo a nadie, llevar el Evangelio, es llevar la fuerza de Dios, para arrancar, y arrasar, el mal, y la violencia, para destruir, y demoler las barreras del egoísmo, la intolerancia y el odio, para edificar un mundo nuevo.
Queridos jóvenes, Jesucristo, cuenta con ustedes.
La Iglesia, cuenta con ustedes.
El Papa, cuenta con ustedes.
Que María, Madre de Jesús, y Madre nuestra, los acompañe siempre con su ternura, vayan y hagan discípulos, a todos los pueblos, amén.
La próxima Jornada Mundial de la Juventud, 2016, en Cracovia, Polonia.
Cracovia, la diócesis, del que ya es San Juan Pablo II.
Él fue el inventor de estas jornadas, que hace 30  años, parecían una utopía irrealizable.
A los religiosos, el Papa Francisco les dijo: El obispo, debe conducir, que no es lo mismo que mandonear, los obispos han de ser pastores, cercanos a la gente, padres y hermanos, con mucha mansedumbre, pacientes y misericordiosos.
Muchos de los que voluntariamente ayudaron a la organización, estaban más que emocionados, y el Papa les agradeció, personalmente, su esfuerzo.
Dios nos llama a todos, a la santidad, les expresó, a vivir Su vida, pero tiene un camino para cada uno, algunos son llamados a santificarse, construyendo una familia, a través del sacramento del matrimonio.
Y el Papa Francisco, sonríe, muy feliz con los gritos juveniles.
Hay quien dice, que hoy, el matrimonio está pasado de moda, ¿está fuera de moda?
Yo les pido que ustedes sean revolucionarios. Les pido que vayan contracorriente, sí, les pido que se revelen, contra esta cultural de lo provisional, que en fondo creen que ustedes no son capaces, de asumir responsabilidades, creen que ustedes no son capaces, de amar, verdaderamente. Atrévanse a ir contracorriente.
No tengan miedo a lo que Dios les pide, vale la pena decir sí, a Dios, el Él está la alegría.
Queridos jóvenes, quizás alguno no tiene todavía, en claro, lo que hará con su vida, pídanselo al Señor, ÉL LES HARÁ VER EL CAMINO, ¿QUÉ QUIERES QUE HAGA? ¿QUÉ CAMINO HE DE SEGUIR?
Y una última cosa, RECEN POR MÍ.
 


          

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