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jueves, 14 de julio de 2022

UN PADRE QUE...

 

Un padre que da consejos…

 

Existe un libro de poemas, antiguo, en mi país, Argentina, llamado “Martín Fierro”, que tiene un segundo libro, y todo, escrito por José Rafael Hernández, y es tan profundo y sutil, en su poesía, de tipo gauchesca, que algunos hasta lo llaman una verdadera Biblia laica…

En uno de tantos pasajes, dice, por ejemplo:

 

Un padre, que da consejos, más que padre, es un amigo; ansi, como tal les digo, que vivan con precaución: nadie sabe en qué rincón, se oculta el que es su enemigo. Yo, nunca tuve otra escuela, que una vida, desgraciada: no extrañen si en la jugada, alguna vez, me equivoco, pues debe saber muy poco, aquel que no aprendió, nada…

 

En el idioma gauchesco, antiguo, de mezcla de español, y americano, “ansi”, significaba: así.

Entre los jóvenes, adolescentes, que quieren, separarse de la tutela de los padres, y seguir a sus amigos, y así poder adquirir rasgos propios, estas hermosas palabras, se cambian por:       -padre que da consejos, más que padre es un boludo…-

El término, “boludo”, es coloquial, en Argentina, de tipo despectivo, el que se comporta tontamente, o hace tonterías, como un estúpido o irresponsable…

Pero, por qué traigo, esta frase, para darnos cuenta, de muchas opiniones de la juventud, y que, en algún momento lejano, los adultos-mayores, hemos tenido de jóvenes, que nos hacían ser incluidos en la “manada”, pero que trastocaban valores…

Los problemas, como el nihilismo, no creer en nada, o tener baja autoestima, surgen, de personas, por doquier, esta, es gordita, y quiere hacerse una lipoaspiración, para estar más bella, la otra, desea, tener más busto, la siguiente, menos, alguna persona no binaria, desea aumentar volumen en nalgas, otro, quiere tener cosas, y más cosas, el otro, persigue el sexo y el placer, buscando la felicidad, y así nunca se la conseguirá…

Una cosa es el placer, y otra muy diferente, la felicidad…

Europa, durante cientos de años, se basó en la ciencia, y desarrolló, cada vez más, para generar más cosas que hicieran la vida más feliz al ser humano, pero que sucedió, que este gran desarrollo científico, que pondero, los llevó a dos guerras mundiales, tremendas, la primera y la segunda, y entonces, desarrolló otro enfoque, y llegó a la unión de diferentes países en ese continente, pero vino la Pandemia, y lo primero que pasó, fue un enfrentamiento de Israel con Palestinos, y después, Ucrania, y su gran cuota de dolor…

La discusión, es necesaria, y no se la debe eludir, discusión viene de los romanos antiguos, de hacer algo, que para su tiempo era fundamental, separar el trigo, de lo negativo, pajas, etcétera…

Entonces, porqué, no creemos en la discusión, pues por falta de empatía, de tratar de entender al otro, al diferente, e intentar, reitero no escucharlo, no, para arrojar nuestras ideas, en competencia permanente, sino, reitero saber escucharlo con el corazón, no solamente con nuestro oído, y en eso se basa la empatía…

Lo malo, no es la discusión en sí, siempre se puede aprender, del otro, aún si tiene ideas diferentes a las nuestras, lo malo es DISENTIR, es decir, enojarse, y tratar de imponer mis ideas, pese lo que pese…

En un geriátrico, de Rosario, me acerqué a una señora, con ideas descabelladas, y que decía, que deseaba, poner fin a su vida, estuve escuchando, sin tiempo, traté de hablarla, y sin querer, tomé el control del televisor, que, con su sonido, interfería, en lo que esta anciana mujer, me decía…

El control, en mi mano, logró bajar el sonido, para poder conversar mejor, y al colocarlo en la mesa de la habitación, la mujer que decía que quería terminar con su vida, que estaba cansada, estalló, en enojos, y gritos, porque lo había puesto allí…

Yo, no entendía nada, y le pregunté, porqué se enojaba tanto, y oh, sorpresa, me entero, que se enojó, porque si lo ponía en la mesa de al lado, cuando viniera, una señora,  que había profesado la bioquímica, y hoy, en silla de ruedas, por un accidente cerebro vascular agudo, lo manejaría, y ella, no tendría opinión, y lo que deseaba era, que lo subiera, cerca, de donde estaba el televisor, para que su compañera, en el geriátrico, no lo pudiera manejar, ya que ella quería manejarlo, y si no lo hacía, que nadie lo maneje…

Al principio, no salía, de mi asombro, suponía, que estaba escuchando a una señora, que deseaba terminar con su vida, y de repente, me encuentro con un nimio conflicto de intereses, que, con sensatez, y buena voluntad se puede solucionar, muy fácilmente, pero…

Veo mis nietitos, de cerca de 5 años, y no desean perder, nunca, y si llegan a perder, intentan cambiar reglas, para evitarlo…

Es cierto, así venimos de fábrica, al nacer, pero en este instante recuerdo las palabras del gran Mandela, quien explicaba siempre, después de tantos años en prisión, y de perdonar a sus captores, explicaba:

 

 Yo, siempre gano, pues cuando gano, disfruto, y cuando pierdo, aprendo…

 

Esto revela, dos maravillas, que el odio, la venganza, es una mochila de mucho peso, para cada uno de nosotros, y NO NOS DEJA VIVIR EN LIBERTAD, y que siempre, cuando aparece una derrota, y nos lleva al piso, y caemos, lo importante, y lo único valioso, es levantarse, y comenzar de nuevo…

 

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