PLEGARIA DE SAN FRANCISCO DE ASÍS:
“¡Señor! ¡Mi dulce Señor!
Pon en su mente tu luz,
Pon en el alma tu amor.
Pon a su espalda tu cruz.
Pon en su pecho valor”.
“Es tanto lo que te quiero
que por ser mi Dios ¡te adoro!
Por ser mi dulce Tesoro,
por verte, te soy sincero,
sufro, peno, lloro y muero”.
“¡Ah! Si mas te conociera…
más lloraría el destierro
de este mundo, duro encierro,
al que por cárcel tuviera,
de las mis ansias entierro”.
“Haz que conozca tu faz
ese noble caballero.
Cámbiale Tú el derrotero.
¿Es verdad que así lo harás?
¡Dulce Señor de la paz!!”.
“Dale, ¡Señor! de esa miel,
que a las conciencias halaga.
Dile que el mundo es muy cruel,
que su licor empalaga
y luego se muda en hiel”.
“Dále la dulce visión
de tus mansiones de gloria
y gánale el corazón.
Lea del mundo la historia
donde llora su ilusión”.
“Que tu goce es verdadero,
El del mundo cruel mentira;
Tú le das lo duradero
y el mundo el goce, que expira…,
todo vanal… pasajero”.
“¡Señor! ¡Mi dulce Señor!,
que eres fontana de amor.
Enciende en su alma tu luz
porque se dé con valor
a tu servicio ¡JESÚS!
“No tengo mérito alguno
mas Tú, ¡Señor de señores!
para pedirte favores…
encuentras siempre oportuno
el rogar por pecadores”.
“¡Oye benigno mi rezo
y mi caldeado suspiro!
¡Señor! ¡Señor a quien miro!
Al caballero, que un beso
dióme y por quien yo deliro”.
“Y el caballero le ha visto
rezar delante de Cristo,
que a Francisco apareció
y enamorado gritó:
-“¡Qué bello es esto a que asisto!”.
“Belleza tan extremada,
Amores tan celestiales…
nunca ha visto mi mirada,
las que ví fueron vanales,
que han acabado en la nada”.
“Me di a aquesta reflexión
por la belleza que he visto,
desde ya me encuentro listo
a donar mi corazón
solamente a JESUCRISTO”.
Aquello hermoso y visible,
que su espíritu extasiara…,
una tal fuerza engendrara
en su pecho irresistible,
que hacia los dos le empujara.
Cuando correr se le ve…,
el Cristo desaparece;
con espíritu de fe
todo a Francisco se ofrece
le abraza y le besa el pié.
“No hallaré jamás contento,
ni ese completo solaz,
ni aquietaré el pensamiento
si tu amor a tu convento
no me lleva y da la paz”.
“Lo que deseabas me pides
Caballero, bien te quiero,
por ser piadoso y sincero
y con prudencia te mides
y eres verás, no embustero…”.
Francisco: “Sí”. Le responde
adoctrinando a la vez:
“Ya lo comprendo talvez,
entre estulticias se esconde
la verdad y sensatez.
“Aquello por quien delira
el mundo habrás de dejar…,
él lo vano sabe amar,
que entre dos tiempos se estira
del nacer y el expirar”.
“Te atarás a la obediencia,
practicarás penitencia,
y en silencio has de sufrir,
muriendo tú has de vivir
vigilando tu conciencia”.
“A la gula has de privar
muchas veces el placer,
al enemigo has de amar
con un sublime querer
y al triste has de consolar.
“Si aquestas cosas, que digo
Le sumas a estas otras mas…
¡Óyeme bien que prosigo:
En mi convento entra ¡Amigo!,
que en la celda está la paz”.
“Si a aquesta vida te avienes…
vende todo lo que tienes,
no te quedes no con cobres,
reparte todos tus bienes
a las manos de los pobres”.
Siguió aquel ese consejo
y a los pobres todo deja…,
cuando del pueblo se aleja
Dice: “POR SIEMPRE TE DEJO
CON ALBOROSO, SIN QUEJA”.
Obra del siglo XIII, Conceptuada en verso por el Pbro. José Farulla (Miembro de tercera Orden Franciscana)
-Primera parte-
FLORECILLAS DE SAN FRANCISCO DE ASÍS…
Aclaración:
Hay palabras del castellano de ese entonces, que hoy serían tomados como errores ortográficos.
Estulticia, significa: ignorancia, necedad o estupidez de una persona…
FELIZ 4 DE OCTUBRE, DÍA DE SAN FRANCISCO DE ASÍS…

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