ARTE ESPECTACULAR EN GEORGIA:
En la bahía de Batumi, hay una escultura gigante, que nos cuenta una historia de dolor, para recordar lo triste y angustiosa, que puede ser la guerra...
El artista, en pocos minutos, cuenta una trágica historia de amor…
Es sobre Alí, un joven musulmán, quien se enamoró, de una cristiana, que se llamaba, Nino, y era Princesa, precisamente en Georgia…
Esto, sucedió, realmente, durante la Primera Gran Guerra Mundial, y tuvo un desenlace, inesperado, después de la invasión de las tropas de la Unión Soviética, en ese entonces…
Inspiró, este suceso, una novela muy buscada, del autor: Kurban Said, nacido en Azerbaiyán.
Esta novela, de amor, con final no deseado, se llama: “Alí y Nino, una historia de amor”, que, editada por una firma austríaca, en 1937, se llevó a unos treinta idiomas, en diferentes publicaciones.
La verdadera identidad de este autor, hoy, está en disputa…
La obra de arte, de la que hoy, relato, la realizó, Tamara Kvesitadze, una excepcional creadora de Georgia, por el año 2010.
La conforman, dos estatuas, de unos majestuosos, 8 metros cada una y están una frente a otra, el hombre y la mujer, UNIDOS EN EL AMOR, a pesar de diferencias, de género, de cultura, y de religión…
La artista, logra utilizar la tecnología moderna, con la historia, en un mensaje doble y espectacular:
Primero, y me parece el más importante y jerárquico, la imagen de la pérdida, el duelo, tras la violencia y la guerra, con todo yermo y triste después…
Y segundo, la UNIÓN de dos culturas, la musulmana, y la cristiana, de historias, pequeñas y grandes, que, a veces se acompañaron y muchas se separaron, pero que la artista, con su insistencia, revela, la posibilidad de la unión y tolerancia, y hasta la vida común, en su particular simbología…
Y, por qué, explico, esto, pues, no sé si realmente, el escritor, originó o no, este relato, cosa que aún es materia discutible, pero lo que no se discute, es esta imagen de un masculino y una femenina, que se funden en una sola imagen definitiva, de una mujer, al, final, pues el varón partió, a la guerra, y nunca regresó…
Ver los dos colosos de más de 8 metros que están enfrentados, y de repente, se funden en una sola imagen, de la misma altura, pero, solamente la de una mujer, que ESPERA, Y ESPERA…, logró en mí, fascinarme, y agradecer...
Y, reitero, AGRADEZCO, conocer esta imagen, a través de alguien, QUE, A SU VEZ, también estaba agradecido, a mí, y, que me la acercó, en estos días de Cuarentena, por segunda ola del Covid-19, en mi país, Argentina, por los medios de comunicación vigentes en la actualidad…
Despertó en mi interior, un rezo, para que musulmanes y cristianos, se abracen en un sentido, superior, al de la destrucción, de la violencia y la discriminación…
TODO ESTO PASA SIEMPRE, CADA DÍA A LAS 19 HS., y las personas se agolpan, para ver ese movimiento…
Si aceptan mi consejo, es hermoso, ver el movimiento de estos colosos, y como interactúan uno, con la otra, pero recordar, los mensajes que plasmó, su creadora, al Mundo entero…
No hay comentarios.:
Publicar un comentario