EL PERITO MORENO:
Para los que no son argentinos, el Perito Moreno, fue una personalidad especial, que, fue un verdadero visionario, fuera de serie, fuera de lo común, y logró, en una sentencia histórica, de un arbitraje internacional, que la división de aguas, desde la Cordillera de Los Andes, marcara los límites, entre la hermana República de Chile y nuestro país…
Por ello, el Gobierno de Argentina, le donó, unas tierras, en la Patagonia Argentina, y el Perito Moreno, en una actitud de desprendimiento, a su vez, la volvió a donar al país, para formar el Primer Parque Nacional de mi país…
Y, el sitio, del Primer Parque Nacional, fue con su centro en la idílica ciudad de Bariloche, que atrae, en épocas normales, fuera del contexto actual de esta Pandemia, al turismo, nacional y, al, internacional, en forma permanente…
Bariloche, tiene su origen en una palabra de la etnia originaria americana: mapuche, ellos llamaban “vuriloche”, a: “la gente que está del otro lado de la montaña…”
Pero, para hablar del Perito Moreno, habría que hacer libros, y no es el motivo, de este relato.
Yo, deseo, hablar de otra concepción a lo que conocemos como “Perito Moreno”, y ¿saben a qué me refiero?
Al Glaciar, y por qué deseo hoy, 18 de junio del año 2021, escribir sobre él…
Pues en la televisión, anoche, vi a dos italianos, entrevistados por un, periodista o comentador de Chile, y éste le preguntó a los europeos, que sentían, viendo al Glaciar, y ellos replicaron, a dúo, “ES EL PARAÍSO…”
Y, entonces, en un segundo, me vi transportado al glaciar, en el viaje que hice a la Patagonia, hace unos años, para, precisamente conocerlo…
El depósito de hielo, que comparten Argentina Y Chile, en el sur, que llaman: “Campo de Hielo”, es lo más grande, a nivel continental de hielo, y agua potable en depósito, en todo el Globo.
El más grande, sería la Antártida, y el segundo en Groenlandia, con hielo que cubre un 80% de su superficie, el tercero, nuestro Campo de Hielo, pero el único, que no es un sitio, rodeado de agua…
Como médico, sé, que el alcohol, no hay que tomar, en el frío, pues si bien ayuda a sentirnos mejor, perdemos más energía y calor, y por eso los alcoholes, tipo vodka, whisky o fernet, con altos tenores de, alcohol, precisamente, hay que tomar con límites, en ambientes caldeados, con temperaturas adecuadas, pero al estar en ese barco, frente, al Glaciar Perito Moreno, una Mole, inmensa, de unos 60 o más metros, que se elevan sobre el agua, y unos 100 metros, hundidos debajo del nivel del agua, con la tensión de mirar si se desprende algún trozo o no de hielo del mismo, y la caída estruendosa, al agua, que a lo lejos, parece chico, pero son como trozos de un departamento, de familia, de un edificio, que caen al agua, para tener dimensión.
El barco, no se acerca tanto, por seguridad, y los desprendimientos…
Y, volviendo a ese momento, un instante de inmensa felicidad, personal, que disfruté con mis seres queridos, y vi, que con un arpón los empleados de la embarcación, sacaron un gran trozo de hielo, que flotaba, y partiendo en trozos, servían un vaso con ese hielo del glaciar…
Yo como médico, sabía, que tomar ese whisky, no estaba bien, a la intemperie, pero agradecí a Dios Trino, ese instante, que se me brindó, y lo tomé con emoción, pese a que generalmente no bebo, salvo en aisladas, ocasiones whisky…
Ver los colores blancos del glaciar, el azul del agua, la vegetación, a los lados, y los azules, de impacto, entre las grietas, es una verdadera maravilla, que, con una especial sensibilidad, nos trasporta, a sitios inimaginables, sin tiempo…
En la emisión de la televisión, y no en mi propia aventura, pude observar, además, una caminata encima del propio glaciar…
Los colores cambiantes, los deterioros, que va haciendo, el agua, horadando al hielo, con imágenes asombrosas, son inauditas e increíbles, a veces hay como lagunas sobre planicies de hielo, que reflejan el cielo, y uno solo se ríe, y observa, todo, asombrándose a cada paso.
Hacen un circuito, usando “grampones” de hielo, para sujetarse, y caminar en el glaciar, unos calzados especiales, con unos elementos cortantes, que afianzan la protección, evitando resbalar…
El periodista dio un consejo, que ignoro si sirve o no, para caminar sobre el hielo, que es sacarse las medias, y colocarlas, no sobre el pie, sino afuera de los calzados, en caso de no tener el calzado apropiado.
Lo que sí, se, que caminar sobre zonas congeladas, es muy difícil, pues el resbalo, y la patinada, están siempre presentes…
Aconsejo, a los que deseen conocer esta maravilla del planeta, probar el cordero patagónico…
Y, como dato, no se conoce correctamente, pero se estima, por el sitio, o por vientos, o lo que sea, el Glaciar Perito Moreno, es uno de los pocos, que aún no fue afectado, por el temido cambio climático, como en otras latitudes, como en Islandia…
Se produce, por acumulación de sucesivas nevadas, y se va compactando, por el propio peso de la nieve y el hielo, y para entender, un metro de nieve fresca, da no más de unos centímetros de hielo glaciar…
Y, el Glaciar, cuenta con dos zonas, una llamada de acumulación, la parte superior, donde por las nevadas, va ganado masa, y su zona inferior, de ablación, donde va perdiendo sus estructuras, por derretimiento, aportando el agua a lagos y ríos…
Algunos científicos, describen entre las dos zonas, una línea de equilibrio, entre estas dos zonas…
Y, cuando uno se acerca al Glaciar, se escucha mucho el término: “Morena”, que es, simplemente, el depósito de sedimentos, de diferentes tamaños, que va destruyendo e incorporando el Glaciar, en su avance, desde limo, o tierra, hasta bosques…
Si no pueden acceder, hoy, por motivos diferentes, en este contexto singular que nos toca vivir, aconsejo, que, a través de los medios audiovisuales, conozcan algo, de las maravillas que mi tierra tiene en su Patagonia Austral, dignas de asombro y ensoñación, y sobre todo de AGRADECIMIENTO, por poder conocerlas…
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