Esclerosis Lateral Amiotrófica, (ELA):
Por el año 1874, un renombrado Médico de Francia, el Dr. Jean-Martin Charcot, describió, por primera vez, esta enfermedad, de la Neurona Motora.
Dentro, de las ramificaciones nerviosas, que nos surcan por doquier, en el cuerpo del ser humano, hay ramas que pertenecen a lo sensitivo, y otras de orden motor.
Unas terceras ramificaciones, pueden ser mixtas, y portar ambas funciones…
Las llamadas: “motoneuronas”, son las que, como su nombre lo indica, en lo que denominamos Sistema Nervioso Central, que localiza en el neuroeje, son las células nerviosas, que controlan movimientos, de músculos, y si dejan de llegar sus mensajes, a estos efectores del movimiento, se inicia un proceso de deterioro, con debilidad, rigidez y aún atrofia…
Esta enfermedad, ELA, es progresiva, y afecta al humano, al caminar, hablar, deglutir, y aún lo primordial, la respiración…
Si bien, hoy, no se ha detectado, cura, de esta enfermedad nerviosa, se pueden tratar sus síntomas, mejorando calidad de vida.
Generalmente, afecta a adultos, con un aumento de incidencia, entre los 50 a 70 años de edad.
Por género, es más frecuente en el hombre que en la mujer, dos a uno…
Cerca de los 70 años, se empareja, la enfermedad, en cuanto a los sexos.
Se habla, que ELA, cada año, es cerca de 2 a 5 personas cada 100.000…
Las neuronas motoras, son superiores, desde el cerebro, hasta la médula nerviosa, llevando instrucciones a neuronas motoras inferiores…
Las neuronas motoras inferiores, desde la médula espinal, hasta la placa motora de los músculos, utilizando las órdenes de las motoneuronas superiores…
Si bien, se describen casos de algún deterioro, o cambios en pensamientos o de conducta.
No se conocen casos, de ELA, con severidad de deterioros cognitivos.
Tampoco afecta los sentidos, la vejiga urinaria, o intestinos, ni aún la función sexual.
No todos, padecen los mismos efectos, la experiencia, puede ser diferente, desde sus síntomas y la progresión de esta enfermedad.
Como se trata de enfermedad, poco frecuente, su diagnóstico, se dificulta.
Al inicio, los síntomas, son generalmente leves, con debilidad moderada, o torpeza, o un habla desarticulado, y el paciente y sus familiares, suelen retardar la visita médica…
No todos los síntomas aparecen con igual manera o frecuencia, en cada paciente.
Entre los estudios, que hará un especialista, el Neurólogo, además del examen clínico, se buscan aumentos, de una enzima, la creatina quinasa, que se produce, al dejar de trabajar el músculo.
Un EMG, O SEA ELECTROMIOGRAMA, O ELECTROMIOGRAFÍA, registra los impulsos nerviosos, y los músculos que han perdido su conexión nerviosa, se destacan con nitidez.
Hay, además, Estudios de Conducción Nerviosa, que logran aplicar, un estímulo eléctrico, en una almohadilla, sobre la piel, para medir la velocidad de transporte de señales eléctricas…
La denominada EMT, o Estimulación Magnética Transcraneal, mide directamente, la actividad de las neuronas motoras superiores, y ayuda en el diagnóstico, también…
Imágenes de la IRM, o sea, la Resonancia Magnética, ayuda a descartar otras enfermedades, por ejemplo, secuelas de un Accidente Cerebro-Vascular, ACV, o la Enfermedad de Parkinson, o el Alzheimer, Esclerosis Múltiple, tumores, nervios comprimidos, o lesiones de espina dorsal o cerebro…
El Neurólogo, podrá solicitar otros estudios, como punción lumbar o biopsia de músculo, que suelen ser útiles…
Estos conceptos, se basan en la Asociación ELA, Argentina, que se publicaron en la Revista “Entre Nosotros”, número 99, del mes de junio 2020.
Este proceso, que afectó, durante más de 50 años al científico Stephen Hawking, conocido también como “Lou Gehrig”, por la estrella de béisbol, quien falleciera, por ELA, en el año 1941, es motivo, de permanentes estudios científicos en todo el mundo, para hallar su cura…
Una Neurocientífica, y experta en Biología Celular, en Toronto, Canadá, la Profesora Melanie Woodin, con un grupo de colaboradores, publicó en “Brain”, un estudio, en roedores, con una mutación genética, “SOD1”, encontrada, también en algunas personas con ELA, la HIPEREXCITABILIDAD, en la corteza motora de estos ratones, fue el motivo del inicio, de la enfermedad.
Estos investigadores, colocaron, proteínas, en el cerebro de los ratones, a través de un virus, y se activaron con un fármaco, no aprobado en el humano, pero otros estudios, indican que una droga como la: Clozapina, utilizada en el hombre por psiquiatría, también ayudaría a activar estas neuronas…
Esta investigadora usa la “Quimio-genética”, aún no usada en el ser humano.
También hubo, noticias, que científicos de Israel, lograron frenar la ELA, en el mes de agosto, con el grupo del Dr. Slavin, quienes usaron, células madres, mesenquimales, de médula ósea, humanas, que son tratadas, con, factores neurotróficos, generando células proto-gliales, de apoyo a las neuronas, que ostentan la capacidad de segregar factores neurotróficos de crecimiento nervioso, que protegen las neuronas existentes, y hacen crecer otras más, restableciendo la unión neuro-muscular…
Continúan los experimentos, en diversos países, para buscar algo mejor, que simplemente tratar síntomas.
Ojalá, que sea una realidad próxima…
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