¿QUIÉNES SON LOS PILAGÁS?
Nuevamente, entre recortes periodísticos guardados, leo un artículo, de la enviada especial, de ese entonces, enero 2001, a la provincia argentina de Formosa, del diario Clarín de la ciudad de Buenos Aires, Sibila Camps, quien en esa época realizó, numerosas entregas, que se divulgaron, sobre la situación de los pueblos originarios de mi país…
En este caso, lo tituló:
“Los pilagás, sin agua, y cercados por el desmonte”
Y, enseguida, describiendo la situación imperante en esta etnia, de una de las provincias del norte del país, no resume, que los pilagás, no tienen con qué regar sus cultivos, y por la tala indiscriminada, de árboles, ya no logran vivir de la caza y de la pesca, como antaño. Sus jóvenes, desean quedarse y estudiar, pero todos tuvieron que abandonar el ciclo secundario…
Los pilagás, le explicaron a Sibila, que ANTES, había mucho río, y mucho pescado, y no conocían la yerba, harina, galletas y el pan…
Pero AHORA, los jóvenes pensaron, vamos a estudiar, y explotar NUESTRA TIERRA, ya que no podemos mariscar…
Mariscar, es el término que se utiliza para denominar a la caza de pequeños animales, para subsistencia, como iguanas y corzuelas, que son unos cérvidos pequeños.
Campo del Cielo, es uno de los grupos, de esta etnia originaria, una de más de 15 comunidades pilagás, asentadas, en Formosa.
Y, por estar cerca de centros urbanos, lograron presenciar, la desaparición de sus montes…
Su máximo confort, lo obtienen de una canaleta, en los techos de chapa, que logra, con éxito, recoger y almacenar el agua de lluvia, una verdadera necesidad, en estos territorios.
Se hicieron pozos y molinos, por parte de ONGs, para los originarios, pilagás y wichís formoseños, pero, sus huertas familiares, dependen del tiempo, y las nubes…
En verano con 50 grados centígrados, y con lluvias demoradas, sus cultivos de hortalizas y melones se esfuman…
Y, si llueve mucho, los esteros desbordan, las huertas se inundan, y nuevamente, sus cultivos, desaparecen…
Crían cerdos, los engordan y cambian por provisiones.
A los temidos mosquitos, los mantiene lejos, quemando excrementos del ganado, las llamadas, “tortas de bosta seca”
A veces, crecidas del río, eliminan, todos sus animales…
Y, las mujeres más jóvenes, han perdido los deseos, de dedicarse a sus bellas y singulares artesanías, pues estos tiempos flacos, borran sus raíces y tradiciones…
Muchos pilagás, se acercan al pueblo, para empleos transitorios, sus “changas”, o tratamientos para su salud, o algún trámite…
Pero, en las muy precarias casas, viven sus adolescentes, y describe Sibila, que unos 73, de ellos, abandonaron, al unísono, sus estudios, aguantaron ocho meses, de estudio, pero sin calzado ni ayuda, explican, que pasan vergüenza, y no pueden pagar nada…
En el 2001, el Gobierno de Formosa, exigía, en sus escuelas públicas, aunque eran gratuitas: uniforme, corbata y zapatos…
Los jóvenes tenían ganas de estudiar, porque se dieron cuenta que ese era el camino, pero en ese entonces, se quedaron, con sus deseos, solamente…
Volviendo a la actualidad, hoy 10 de abril, del año 2020, un diario digital, Página 12, nos explica que, en un fallo inédito, se declaró a una matanza del año 1947, verdadera masacre pilagá, como CRIMEN DE LESA HUMANIDAD…
La denominada Masacre del Río Bomba, con cientos de hombres mujeres y hasta niños, que fueron asesinados…
Y, la sentencia, ordena, que el Gobierno DEBE OTORGAR BECAS PARA ESTUDIOS TERCIARIOS Y UNIVERSITARIOS, POR 10 AÑOS…
Y, ADEMÁS, REALIZAR INVERSIONES COMO FORMA DE COMPENSAR, ESTE ASESINATO MASIVO DE LA GENDARMERÍA NACIONAL, QUE ARGUMENTÓ: “MALÓN…”
La historia de la educación de estos jóvenes, si se cumpliera la reciente ley, debería revertir, los tristes resultados actuales…
Ojalá que la Divina Providencia, ayude y auxilie…
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