Algo sobre zoológicos en Argentina:
Días después de la muerte del único oso polar, de nuestro país, el oso
Arturo, en el zoológico, de la ciudad de Mendoza, que está cerrado al público,
generó zozobra, y fuertes críticas nacionales, y aún de artistas
internacionales comprometidos con los cuidados a los animales.
Pero algo está cambiando, en esta cuestión. En nuestra ciudad,
Rosario, hace años que se cerró el
zoológico, local, y se transfirieron los animales, creando en ese sitio, la
Municipalidad de Rosario, un lugar lúdico, para niños, en nuestro hermoso
Parque Independencia.
Ahora, le tocó el turno al zoológico, de la ciudad de La Plata, donde
están mudando unos 20 animales.
Se trata de lémures, antílopes, pecaríes y hasta un águila, entre
otros más, y el objetivo de la decisión, es liberarlos, de ser posibles, en
hábitats naturales.
El zoológico de La Plata, se reconvertirá en un Bio-parque, como el
Zoológico de Buenos Aires, y en los próximos tres meses, se organizará dicho
cambio.
La pareja de lémures, será trasladada al Eco-parque de Batán, un
ciervo pintado macho, irá a la Estación de Crías de Animales Salvajes del
Pereyra Iraola, una pareja de antílopes Eland, serán llevados al Recreativo de
la Costa Atlántica, y unos siete muflones, algo parecido a ovejas, también irán
al último lugar.
Además de ello, se trasladará a unos seis pecaríes de collar, a la
ciudad de Corrientes, por medio del Proyecto IBERÁ, de The Conservation Land
Trust Argentina, proyecto ecológico del filántropo desaparecido recientemente,
norteamericano, Douglas Tompkins, que continúa su viuda, Kristine McDivitt, con
singular éxito en la reincorporación del yaguareté en los esteros de dicho
Iberá.
Un yacaré negro, macho, a Misiones, es una especie vernácula de
pequeño cocodrilo.
El águila escudada, hembra, se enviará a San Luis, por Fundación de
Aves Rapaces.
Ya el mes pasado, en junio de 2016, mudaron una hembra de búfalo, a
una estancia de cría con 300 hectáreas.
Por ahora, el elefante, de más de 50 años, no se mudará, dado que no
se adaptaría al cambio, pues está acostumbrado, al lugar, según opinan
especialistas.
También se cerró el zoológico de Buenos Aires, y lo quieren asimilar a
un Eco-parque.
Lo visité, en varias ocasiones, y pude deleitarme con los animales que
allí se exhibían, pero estaban cada uno de ellos, en recintos especiales, con
construcciones especiales, de acuerdo a dónde provenían esos animales.
Es así, que se había construido, por ejemplo, templos hindúes, para
los elefantes asiáticos y los cebúes.
Un edificio morisco, para los loros. Desde hace un mes, allí vivían
los monos.
Un edificio neogótico, con osos polares y del Tibet.
Un edificio árabe, para las jirafas.
Su primer Director, Eduardo Holmberg, desde 1888, así lo fue
realizando.
Ya por 1900, el naturalista italiano, Clemente Onelli, siguió las ideas.
Él, logró instalar el Pórtico Bizantino, construcción de siete
columnas, que se puede observar como una isla, flotando en medio del lago
llamado Darwin.
Esta edificación, podría ser una de las más antiguas reliquias de
nuestro país, o peor, podría ser una estafa, que se está tratando de descifrar.
Onelli, introdujo el estilo clásico, en templos romanos, y fuentes de
la época del Renacimiento.
En la entrada del zoológico, colocó una pequeña réplica del Arco de
Tito, que está en Roma.
Quiso hacer el Templo de Vesta, la diosa del hogar, del Foro Romano,
para que las mujeres amamantaran a sus niños, cómodas, pero los que
construyeron, copiaron el Templo de Hércules Víctor.
Mientras Onelli, recreaba el zoológico, de Buenos Aires, un pintor,
Eduardo Schiaffino, fue enviado, con dinero, a compras en Europa.
Salió de Buenos Aires, en 1905, con 250 mil francos, una importante
cifra.
Schiaffino, hizo honor a su profesión de pintor, y volvió a Buenos
Aires, con unas 156 pinturas, y unas
200 esculturas.
Y se tentó con seis columnas bizantinas, que creyó, originales, una
fuente y dos balcones.
Terminaron las columnas, decorando la isla del zoo, pero hace unos
tres años, el arquitecto Daniel Schávelzon, publicó, una investigación,
aseverando que dichas columnas, podrían ser falsas.
La buena nueva, es que los capiteles y las bases, de dichas columnas,
sí podrían ser del siglo VIII, y de Bizancio.
Cosas de la historia…
Ahora se decidió, también, que el 12 de septiembre del 2016, se
mudarán a treinta y cuatro animales, de más de diez especies, al refugio de
"Guira Goa", en la provincia de Misiones, desde el ex-zoológico de
Buenos Aires.
Entre los animales, se destacan, el Tucán Toco, que se alimenta de
frutas, y vive hasta 15 años, con su vistoso y gran pico, el mono Carayá, el
más grande de América, de hasta 90
centímetros, y un peso de más de 6
kilogramos, alimentándose de hojas y frutas, el guacamayo azul y
amarillo, de América Central, y del Sur, mide también hasta 90 centímetros, y pesa hasta el kilogramo, pero
logra vivir cerca de los 50 años, el
coatí, mamífero carnívoro, de 80
centímetos y unos 8 kilogramos, y su nombre proviene del idioma guaraní,
y significa, nariz alargada, y el aguilucho, que con sus alas desplegadas, mide
1,25 metros, cazando insectos y pequeños
roedores.
Se han propuesto acutalizarlo, y circularon ideas de un parque de
educación ambiental, con tecnologías y entretenimiento, o un hospital
veterinario, pero de fauna silvestre, y un parque, que actualice y valorice la
infraestructura.
Los ciudadanos, también podrán acercar propuestas, a través de
Facebook, y Twitter, llamado: BA Participación Ciudadana.
Espero, que todo esto, sea un futuro promisorio...
Deseo finalmente, destacar, que en un acto en la Sociedad Rural de
Buenos Aires, se recordó al desaparecido ambientalista y filántropo,
norteamericano, Douglas Tompkins, y que su fundación, CLT, Conservation Land
Trust, seguirá siendo una verdadera máquina de crear parques nacionales, y
recrear los ecosistemas que fueron lacerados.
Su viuda, Kristine McDivitt, asistió al homenaje, y expresó: "mi
determinación es seguir luchando contra la autodestrucción del planeta. En su
ausencia, ya no tengo nada que perder..."
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