LA EDUCACIÓN, OH, LA EDUCACIÓN...
Afghanistán es un país, donde la violencia ha asolado permanentemente su territorio, y además los problemas sociales son frequentes...
Los que más sienten este efecto nocivo, en su población, son los grupos más desprotegidos, como las niñas y adolescentes mujeres, que tienen una educación, muy inferior al de los varones...
Lo más nocivo, es que además de contar con pocas maestras femeninas, para sus adolescentes, mujeres, muchos varones, atacan a las niñas, si ellas deciden seguir estudiando, y así aparecen agresiones, verbales, o físicas, y hasta lesiones severas, pues han llegado a arrojarles ácido en sus rostros de inocencia, o aún peor de tratar de envenenarlas, y de nos ser por la rápida atención médica, el resultado hubiera sido nefasto...
Hay menos ayuda internacional, lo que obliga a disminuir la educación, más, en estas desventuradas niñas, pero no todo es negro...
Por estos días, desde un país, Estonia, una noticia, asombró: unas seis adolescentes afghanas, ganaron el Primer Premio en el Festival Robotex, donde se debe generar un robot, con actividades utilitarias.
Las jóvenes afghanas, triunfaron, con un modelo, que es movido a energía solar, para ejecutar tareas en el área de agricultura.
Ellas les ganaron, a nada menos que unos 3.700 rivales, y unas 1600 máquinas...
Yo sé, que frente a la situación general, esto no representa casi nada...
Pero opino, que sin ayuda internacional mancomunada y en paz, y sin educación, ningún país accede a mejoras sociales de jerarquía...
Este galardón es MAYÚSCULO, en los tiempos que viven estas niñas de Afghanistan, y enseñan al mundo lo que pueden realizar, con adecuada promoción...
En la homilía de Navidad, el Papa Francisco, habló, sobre quienes han perdido su tierra, patria, sus sueños, y los que sucumben a la asfixia de una vida encerrada, y relacionó los pasos de José y María, con los pasos de familias enteras, que son obligados a marchar...
Huellas de millones de personas, que no eligen irse, sino que son obligadas a abandonar a los suyos, al ser expulsados de su tierra, pero esa marcha, está cargada de esperanza, cargada de futuro, mientras que otros sólo se contentan con sobrevivir...
Sobrevivir a los Herodes de turno, que para acrecentar sus poderes y riquezas, no tiene problemas, en cobrar sangre inocente....
Meditemos, qué 2018, queremos....
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