DÍA MUNDIAL DEL RIÑÓN:
El día jueves 9 de marzo del año 2017, se instituyó, como día mundial del riñón, con el lema de esta oportunidad: “Enfermedad renal y obesidad”, tratando de vincular, estas dos patologías.
Esta campaña del riñón, nace en el año, 2006, por iniciativa común de la Sociedad Internacional de Nefrología, y la Federación Internacional de Fundaciones Renales.
La obesidad no es tenida en cuenta, generalmente, para asociarla con problemas renales, pero, hay que tener presente que esta entidad, induce a la diabetes, que es un severo factor mórbido en nefropatías.
En especial, al llamado síndrome metabólico, que es el cinturón adiposo, de la cintura masculina, que antes simplemente pensábamos, que se trataba de un disfrute de la vida, pero que actualmente, se asocia con múltiples enfermedades, entre ellas la insuficiencia renal crónica.
Como factor de riesgo para enfermedades renales crónicas, se incluye el mencionado síndrome metabólico y la obesidad, en general.
Y varios estudios ya han demostrado, que la disminución del peso, logrando una estabilización del IMC, Índice de Masa Corporal, se asocia a francos beneficios en el riñón, como una notoria disminución, de la pérdida de proteínas.
A decidir cuidarse en la alimentación y a no transgredir, permanentemente, con la excusa de una gratificación fugaz. Disfrutar de la vida de otras maneras, con pensamiento positivo, pero no pensar que la única gratificación posible, de una vida con tristezas, es la ingesta permanente...
Considero que la obesidad, más que una enfermedad de tipo alimentaria, es una enfermedad más bien de tipo emocional, donde se incrementa la ingesta oral, para satisfacerse rápidamente, y sin tener que pensar.
En Argentina, por ejemplo, tenemos un dulce especial, que los argentinos, somos un poco fanáticos, el delicioso dulce de leche, y yo tenía una paciente, mujer, excedida en kilos, que me decía: -Doctor, si yo tengo un pote lleno de dulce de leche, no paro hasta comérmelo, todo, en una sola sentada.
Hay que desterrar, muchos preconceptos, y más de una mujer, aún en mi familia, se cuida de no comer tanto pan, con el pretexto de que el pan engorda, y por ello, le sacan la miga al pan, comiendo solamente su cobertura, creyendo que así se cuidan más.
Hay que saber, primero que el pan NO ENGORDA, lo que engorda, no es la pasta, o algún otro alimento puntual, lo que engorda es comer más allá de nuestras necesidades.
También hay que conocer que la miga tiene más agua, en proporción que la corteza, y por ello, la miga engorda menos que la corteza, y a pesar de ello, se desestima, sin saber...
Otro capítulo, que favorece la obesidad es la aparición de hipertensión arterial, que es otro factor de riego, fundamental, en la aparición de las insuficiencias renales de tipo crónicas.
Y peor, si se activa el sistema angiotensina, aldosterona, con la retención sódica, subsecuente.
Esta iniciativa, del día mundial del riñón, es muy interesante a tener en cuenta, ya que si bien sabemos que nuestra víscera, es un órgano vital, no la tenemos en cuenta, hasta que comienza a flaquear, y aparecen las complicaciones.
Un ítem a considerar, que creo de primordial importancia, es la ingesta abundante y permanente de líquidos, esencialmente agua, que debe llegar a un consumo diario de dos litros, en un adulto.
Hay que considerar que aunque el vino es un líquido, o aún la cerveza, también, no se deben de tener en cuenta a la hora de buscar hidratación diaria, ya que una persona que solo ingiere alcohol, se deshidrata siempre…
Fue muy dramática la experiencia en Francia, hace unos años atrás, con una ola de calor desacostumbrada, y persistente, que llevó a la deshidratación de muchos adultos-mayores, con la consiguiente pérdida de vidas…
Aunque uno no tenga sed, se debe mantener la ingesta oral de agua, té, caldo, inclusive hasta jugos, mate, y otros, para depurar el organismo de los productos nitrogenados de deshecho.
Otro capítulo a considerar, es la donación de riñón, un método salvador, para muchas personas atadas a la silla de la hemodiálisis.
Hay muchos jóvenes que se han beneficiado con trasplantes renales, y es momento de jerarquizar la necesidad de donación de esta víscera vital.
No pensar solamente en ser receptor de este órgano vital, sino que ¿por qué no puedo ser donante?...
En el laboratorio, existen dos análisis muy simples, sin muchas consideraciones, y en general se tratan, de la uremia y de la creatininemia.
Si solo la uremia está aumentada, generalmente puede tratarse de un problema pre-renal, como una deshidratación aguda, pero si la creatininemia, también está elevada, puede tratarse de una nefropatía, y ya, es hora de consultar con el nefrólogo, para que aconseje las medidas terapéuticas a adoptar.
Respetemos las señales de nuestro cuerpo, y vivamos una buena y larga vida, cuidando nuestros órganos vitales, como el riñón...
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