www.encompaniadeladultomayor.blogspot.com.ar

jueves, 8 de diciembre de 2016

CASCO HISTÓRICO DE ROSARIO- ARGENTINA, MUSICALIZADO:

VISITA AL CASCO HISTÓRICO DE ROSARIO- ARGENTINA. NOVIEMBRE 2016:

 https://youtu.be/Ba_pEExKK4A

Decidí mostrar, a los seguidores de este blog, el llamado casco histórico de nuestra ciudad de Rosario, y entonces, al caminar por la calle Laprida, inicié la filmación, en la terminación de una de nuestra calles peatonales céntricas, la llamada Córdoba, y este nombre es precisamente, pues de prolongarla indefinidamente, podríamos hipotéticamente, llegar a la hermosa ciudad de Córdoba, una de las más importantes ciudades, de Argentina.
Después crucé la calle Córdoba e ingresé en la Plaza 25 de Mayo, plaza tradicional e histórica, de Rosario, donde prácticamente, se creó, día tras día, la ciudad, pues Rosario, no tiene acta de fundación, y se fue creando con el esfuerzo compartido.
Quiero aclarar, que el nombre, le viene pues, un 25  de Mayo de 1810, en la ciudad de Buenos Aires, se dio en primer paso, el puntapié inicial, en la emancipación del yugo español, de las Provincias Unidas del Río de la Plata…
Es una plaza arbolada, con palmeras y eucaliptus, muchos gorjeos de pajaritos, y en su centro se destaca un pequeño monumento, que es muy antiguo, erigido, cuando todas las calles, eran de tierra, casi sin edificaciones, y homenajea a los héroes de dicha Revolución de Mayo, los más importantes próceres argentinos.
Se nota la fecha de 1883, y vemos al General San Martín, que independizó Chile y Perú, cruzando las montañas de Los Andes, hazaña formidable, teniendo en cuenta la época, en la que se desarrolló.
Al General Manuel Belgrano, prócer amado por los rosarinos, ya que reitero, fue quien, a la orden de constituir dos baterías, para impedir el libre tránsito de los españoles, por el río Paraná, se había instalado, en este, llamado en esa época: Pago de Los Arroyos, y que posteriormente, originó a nuestra ciudad de Rosario, y Belgrano, sin orden del Gobierno de Buenos Aires, decidió dotar al ejército revolucionario, de una bandera, y la mandó confeccionar, a las damas rosarinas, de color azul y blanco, y como Belgrano era ferviente católico, se comenta, que los mandó hacer de este color, por el manto de la Virgen. Otros historiadores, remiten los colores, a la insignia de Borbón, aprisionados, en ese momento, por Napoleón Bonaparte, en Europa, pero recordemos que las insignias Borbónicas, también en sus colores, los obtuvieron, de la Virgen María. Así, que de una manera u otra, la devoción Mariana de Belgrano existió, y aún, le dedicó su espada triunfante en la Batalla de Tucumán, a la Virgen de la Merced, y desde allí, es la Patrona del Ejército de Argentina.
Otro de los homenajeados, es Bernardino Rivadavia, Primer Presidente de las Provincias Unidas del Río de la Plata, y el último, es Mariano Moreno, gran mente de la Revolución de Mayo, héroe de la Junta, a quien dicen, asesinaron, con veneno, en alta mar.
Desde la Plaza, además, observo la puerta del Museo, Firma y Odilo Estévez, que está presentando una muestra de ¿Qué tendrá la cerámica?, es un museo de arte decorativo, muy tradicional de la ciudad.
En el piso de la plaza, está dibujado, algún pañuelo blanco, de las Madres de Plaza de Mayo, que por aquí, también pasaron, recordando episodios luctuosos de nuestro país, en su pasado inmediato.
Por esta plaza, hubo revoluciones, procesiones, desfiles, expresiones artísticas, y encuentros de todo tipo.
Hacia adelante, ahora vemos un edificio amplio, de una tonalidad particular, flanqueado, en su base, por dos leones, es el Palacio Municipal, sede del Gobierno del Municipio, embanderado, con múltiples banderas argentinas, y las de la Provincia de Santa Fe.
Los gorjeos de los pajaritos, nos siguen acompañando, y cruzamos ahora la calle Buenos Aires, que era la continuidad del llamado, Camino Real de antaño, que conectaba nuestro Pago de Los Arroyos, con la porteña ciudad de Buenos Aires, y de allí, toma su nombre.
Hacia el sur del Palacio de Gobierno, apreciamos la Catedral de Rosario, que advoca a la Virgen de Rosario, y precisamente el día 7  de octubre, es fiesta en la ciudad de Rosario, en su homenaje y recuerdo, (rememorando la victoria frente a los turcos, allá por el año 1571)
Entre Catedral y el Palacio de Gobierno Municipal, se inicia un Pasaje, que se ha embellecido, con múltiples placas conmemorativas, y las atrapantes esculturas de la célebre Lola Mora.
Una madre con su hijo, los gauchos, el General Belgrano, con la Bandera, otras representan a la Libertad, o a la Patria, otra de los soldados revolucionarios, de las gestas de la Independencia, los Granaderos de San Martín, un sacerdote y la cruz, distintas esculturas diseminadas, emplazadas en bases pétreas, que remedan estar flotando en el agua, ya que todo está inundado, por agua que recircula permanentemente.
Es algo maravilloso que logró esta célebre escultora argentina: Lola Mora, ver los pliegues de la bandera, la sotana del sacerdote, las vestimentas de los soldados, magníficamente presentados. Uno nunca se cansa de admirarlas.
Al lado del edificio de la Catedral, se encuentra la Casa Parroquial, que fue  primera escuela, en el Pago de Los Arroyos, en el siglo XVIII, una pequeña casita, antigua, contigua a la Catedral.
El Pasaje llamado Juramento, muestra innumerable serie de placas conmemorativas, que distintas colectividades, o instituciones, homenajearon a la Bandera Argentina, a Belgrano, o al Monumento. Hay de Grecia, de Yugoslavia, de los vascos españoles, árabes, franceses, y otros, y además, de provincias argentinas, como Formosa, Chaco, Santiago del Estero, Mendoza, y otras.
A lo lejos, hacia el este, se percibe la silueta del río Paraná.
Rosario, se emplazó, precisamente, en las barrancas del río Paraná.
Se puede ver hacia el oeste, la Catedral, desde su parte posterior.
En mármol, está tallada, en grandes letras, sobre el Monumento: OID MORTALES EL GRITO SAGRADO: LIBERTAD, LIBERTAD, LIBERTAD.
Hay un recinto especial, donde mediante una llama votiva, que arde permanentemente, y se evoca al soldado desconocido, de Argentina, que brindó su vida, por la libertad, donde también, descansan algunos restos de estos soldados, que fallecieron en la lucha por la libertad de nuestro pueblo.
Descendiendo por las interminables escaleras, circulo por el llamado Patio Cívico del Monumento, escenario de múltiples reuniones políticas o artísticas y conmemorativas.
A los costados, muchísimas banderas argentinas, adornan el monumento, que remeda como una gran nave, que lleva a la Patria hacia su destino de grandeza…
Ya se vislumbra más claramente el río Paraná, y los hermosísimos árboles, llamados jacarandás, que por estar en su mes de floración, los vemos totalmente azules-violáceos, ya que aquí, en el cono sur, estamos, en el mes de Noviembre, en épocas primaverales.
Con un ascensor, se puede llegar a la cúspide del Monumento, que ostenta cuatro ventanas, en cada uno de los puntos cardinales.
Visitamos la cripta del Monumento, un sitio muy respetado para los argentinos.
El General Manuel Belgrano, falleció en la ciudad de Buenos Aires, y él que había nacido allí, escribió en su testamento, que deseaba ser enterrado en dicha ciudad porteña.
Por eso, pese a esfuerzos de muchos rosarinos, nunca se trajeron, los restos del General Belgrano a Rosario, hasta el Monumento a La Bandera, por respetar la póstuma decisión, de nuestro prócer. En su lugar se construyó, este Memorial, justo debajo del bloc central del Monumento, que está iluminado con una luz tenue, y presenta un gran crucifijo, en un extremo, y la silueta del General Belgrano, sentado, y pensativo, en el otro.
Al salir de esta Cripta de Belgrano, se introduce, uno, en el Parque Nacional de la Bandera, que presenta, en Noviembre, cerca del día de la Tradición Argentina, que es precisamente el 10 de noviembre, la Fiesta de Colectividades, y por ello, todos los preparativos, para recibir a miles de rosarinos y turistas, por las noches de unos diez días aproximadamente.
Se destacan los hermosos jacarandás, azulados-violáceos, que rodean las rutas de los automóviles, y también se puede apreciar, un árbol con muchísimas flores rojas, que precisamente es el árbol nacional argentino: nuestro ceibo.
La música, de este video, es de Tango, de un cuarteto, llamado Rosicler, de Rosario, y el bandoneón ejecutante, es el de mi hija Magdalena.
La acompañan, un teclado, una flauta y un contrabajo.
A disfrutar, de todo este video, muy sentido, para cualquier rosarino…




Decidí mostrar, a los seguidores de este blog, el llamado casco histórico de nuestra ciudad de Rosario, y entonces, al caminar por la calle Laprida, inicié la filmación, en la terminación de una de nuestra calles peatonales céntricas, la llamada Córdoba, y este nombre es precisamente, pues de prolongarla indefinidamente, podríamos hipotéticamente, llegar a la hermosa ciudad de Córdoba, una de las más importantes ciudades, de Argentina.
Después crucé la calle Córdoba e ingresé en la Plaza 25 de Mayo, plaza tradicional e histórica, de Rosario, donde prácticamente, se creó, día tras día, la ciudad, pues Rosario, no tiene acta de fundación, y se fue creando con el esfuerzo compartido.
Quiero aclarar, que el nombre, le viene pues, un 25  de Mayo de 1810, en la ciudad de Buenos Aires, se dio en primer paso, el puntapié inicial, en la emancipación del yugo español, de las Provincias Unidas del Río de la Plata…
Es una plaza arbolada, con palmeras y eucaliptus, muchos gorjeos de pajaritos, y en su centro se destaca un pequeño monumento, que es muy antiguo, erigido, cuando todas las calles, eran de tierra, casi sin edificaciones, y homenajea a los héroes de dicha Revolución de Mayo, los más importantes próceres argentinos.
Se nota la fecha de 1883, y vemos al General San Martín, que independizó Chile y Perú, cruzando las montañas de Los Andes, hazaña formidable, teniendo en cuenta la época, en la que se desarrolló.
Al General Manuel Belgrano, prócer amado por los rosarinos, ya que reitero, fue quien, a la orden de constituir dos baterías, para impedir el libre tránsito de los españoles, por el río Paraná, se había instalado, en este, llamado en esa época: Pago de Los Arroyos, y que posteriormente, originó a nuestra ciudad de Rosario, y Belgrano, sin orden del Gobierno de Buenos Aires, decidió dotar al ejército revolucionario, de una bandera, y la mandó confeccionar, a las damas rosarinas, de color azul y blanco, y como Belgrano era ferviente católico, se comenta, que los mandó hacer de este color, por el manto de la Virgen. Otros historiadores, remiten los colores, a la insignia de Borbón, aprisionados, en ese momento, por Napoleón Bonaparte, en Europa, pero recordemos que las insignias Borbónicas, también en sus colores, los obtuvieron, de la Virgen María. Así, que de una manera u otra, la devoción Mariana de Belgrano existió, y aún, le dedicó su espada triunfante en la Batalla de Tucumán, a la Virgen de la Merced, y desde allí, es la Patrona del Ejército de Argentina.
Otro de los homenajeados, es Bernardino Rivadavia, Primer Presidente de las Provincias Unidas del Río de la Plata, y el último, es Mariano Moreno, gran mente de la Revolución de Mayo, héroe de la Junta, a quien dicen, asesinaron, con veneno, en alta mar.
Desde la Plaza, además, observo la puerta del Museo, Firma y Odilo Estévez, que está presentando una muestra de ¿Qué tendrá la cerámica?, es un museo de arte decorativo, muy tradicional de la ciudad.
En el piso de la plaza, está dibujado, algún pañuelo blanco, de las Madres de Plaza de Mayo, que por aquí, también pasaron, recordando episodios luctuosos de nuestro país, en su pasado inmediato.
Por esta plaza, hubo revoluciones, procesiones, desfiles, expresiones artísticas, y encuentros de todo tipo.
Hacia adelante, ahora vemos un edificio amplio, de una tonalidad particular, flanqueado, en su base, por dos leones, es el Palacio Municipal, sede del Gobierno del Municipio, embanderado, con múltiples banderas argentinas, y las de la Provincia de Santa Fe.
Los gorjeos de los pajaritos, nos siguen acompañando, y cruzamos ahora la calle Buenos Aires, que era la continuidad del llamado, Camino Real de antaño, que conectaba nuestro Pago de Los Arroyos, con la porteña ciudad de Buenos Aires, y de allí, toma su nombre.
Hacia el sur del Palacio de Gobierno, apreciamos la Catedral de Rosario, que advoca a la Virgen de Rosario, y precisamente el día 7  de octubre, es fiesta en la ciudad de Rosario, en su homenaje y recuerdo, (rememorando la victoria frente a los turcos, allá por el año 1571)
Entre Catedral y el Palacio de Gobierno Municipal, se inicia un Pasaje, que se ha embellecido, con múltiples placas conmemorativas, y las atrapantes esculturas de la célebre Lola Mora.
Una madre con su hijo, los gauchos, el General Belgrano, con la Bandera, otras representan a la Libertad, o a la Patria, otra de los soldados revolucionarios, de las gestas de la Independencia, los Granaderos de San Martín, un sacerdote y la cruz, distintas esculturas diseminadas, emplazadas en bases pétreas, que remedan estar flotando en el agua, ya que todo está inundado, por agua que recircula permanentemente.
Es algo maravilloso que logró esta célebre escultora argentina: Lola Mora, ver los pliegues de la bandera, la sotana del sacerdote, las vestimentas de los soldados, magníficamente presentados. Uno nunca se cansa de admirarlas.
Al lado del edificio de la Catedral, se encuentra la Casa Parroquial, que fue  primera escuela, en el Pago de Los Arroyos, en el siglo XVIII, una pequeña casita, antigua, contigua a la Catedral.
El Pasaje llamado Juramento, muestra innumerable serie de placas conmemorativas, que distintas colectividades, o instituciones, homenajearon a la Bandera Argentina, a Belgrano, o al Monumento. Hay de Grecia, de Yugoslavia, de los vascos españoles, árabes, franceses, y otros, y además, de provincias argentinas, como Formosa, Chaco, Santiago del Estero, Mendoza, y otras.
A lo lejos, hacia el este, se percibe la silueta del río Paraná.
Rosario, se emplazó, precisamente, en las barrancas del río Paraná.
Se puede ver hacia el oeste, la Catedral, desde su parte posterior.
En mármol, está tallada, en grandes letras, sobre el Monumento: OID MORTALES EL GRITO SAGRADO: LIBERTAD, LIBERTAD, LIBERTAD.
Hay un recinto especial, donde mediante una llama votiva, que arde permanentemente, y se evoca al soldado desconocido, de Argentina, que brindó su vida, por la libertad, donde también, descansan algunos restos de estos soldados, que fallecieron en la lucha por la libertad de nuestro pueblo.
Descendiendo por las interminables escaleras, circulo por el llamado Patio Cívico del Monumento, escenario de múltiples reuniones políticas o artísticas y conmemorativas.
A los costados, muchísimas banderas argentinas, adornan el monumento, que remeda como una gran nave, que lleva a la Patria hacia su destino de grandeza…
Ya se vislumbra más claramente el río Paraná, y los hermosísimos árboles, llamados jacarandás, que por estar en su mes de floración, los vemos totalmente azules-violáceos, ya que aquí, en el cono sur, estamos, en el mes de Noviembre, en épocas primaverales.
Con un ascensor, se puede llegar a la cúspide del Monumento, que ostenta cuatro ventanas, en cada uno de los puntos cardinales.
Visitamos la cripta del Monumento, un sitio muy respetado para los argentinos.
El General Manuel Belgrano, falleció en la ciudad de Buenos Aires, y él que había nacido allí, escribió en su testamento, que deseaba ser enterrado en dicha ciudad porteña.
Por eso, pese a esfuerzos de muchos rosarinos, nunca se trajeron, los restos del General Belgrano a Rosario, hasta el Monumento a La Bandera, por respetar la póstuma decisión, de nuestro prócer. En su lugar se construyó, este Memorial, justo debajo del bloc central del Monumento, que está iluminado con una luz tenue, y presenta un gran crucifijo, en un extremo, y la silueta del General Belgrano, sentado, y pensativo, en el otro.
Al salir de esta Cripta de Belgrano, se introduce, uno, en el Parque Nacional de la Bandera, que presenta, en Noviembre, cerca del día de la Tradición Argentina, que es precisamente el 10 de noviembre, la Fiesta de Colectividades, y por ello, todos los preparativos, para recibir a miles de rosarinos y turistas, por las noches de unos diez días aproximadamente.
Se destacan los hermosos jacarandás, azulados-violáceos, que rodean las rutas de los automóviles, y también se puede apreciar, un árbol con muchísimas flores rojas, que precisamente es el árbol nacional argentino: nuestro ceibo.
La música, de este video, es de Tango, de un cuarteto, llamado Rosicler, de Rosario, y el bandoneón ejecutante, es el de mi hija Magdalena.
La acompañan, un teclado, una flauta y un contrabajo.
A disfrutar, de todo este video, muy sentido, para cualquier rosarino…




Decidí mostrar, a los seguidores de este blog, el llamado casco histórico de nuestra ciudad de Rosario, y entonces, al caminar por la calle Laprida, inicié la filmación, en la terminación de una de nuestra calles peatonales céntricas, la llamada Córdoba, y este nombre es precisamente, pues de prolongarla indefinidamente, podríamos hipotéticamente, llegar a la hermosa ciudad de Córdoba, una de las más importantes ciudades, de Argentina.
Después crucé la calle Córdoba e ingresé en la Plaza 25 de Mayo, plaza tradicional e histórica, de Rosario, donde prácticamente, se creó, día tras día, la ciudad, pues Rosario, no tiene acta de fundación, y se fue creando con el esfuerzo compartido.
Quiero aclarar, que el nombre, le viene pues, un 25  de Mayo de 1810, en la ciudad de Buenos Aires, se dio en primer paso, el puntapié inicial, en la emancipación del yugo español, de las Provincias Unidas del Río de la Plata…
Es una plaza arbolada, con palmeras y eucaliptus, muchos gorjeos de pajaritos, y en su centro se destaca un pequeño monumento, que es muy antiguo, erigido, cuando todas las calles, eran de tierra, casi sin edificaciones, y homenajea a los héroes de dicha Revolución de Mayo, los más importantes próceres argentinos.
Se nota la fecha de 1883, y vemos al General San Martín, que independizó Chile y Perú, cruzando las montañas de Los Andes, hazaña formidable, teniendo en cuenta la época, en la que se desarrolló.
Al General Manuel Belgrano, prócer amado por los rosarinos, ya que reitero, fue quien, a la orden de constituir dos baterías, para impedir el libre tránsito de los españoles, por el río Paraná, se había instalado, en este, llamado en esa época: Pago de Los Arroyos, y que posteriormente, originó a nuestra ciudad de Rosario, y Belgrano, sin orden del Gobierno de Buenos Aires, decidió dotar al ejército revolucionario, de una bandera, y la mandó confeccionar, a las damas rosarinas, de color azul y blanco, y como Belgrano era ferviente católico, se comenta, que los mandó hacer de este color, por el manto de la Virgen. Otros historiadores, remiten los colores, a la insignia de Borbón, aprisionados, en ese momento, por Napoleón Bonaparte, en Europa, pero recordemos que las insignias Borbónicas, también en sus colores, los obtuvieron, de la Virgen María. Así, que de una manera u otra, la devoción Mariana de Belgrano existió, y aún, le dedicó su espada triunfante en la Batalla de Tucumán, a la Virgen de la Merced, y desde allí, es la Patrona del Ejército de Argentina.
Otro de los homenajeados, es Bernardino Rivadavia, Primer Presidente de las Provincias Unidas del Río de la Plata, y el último, es Mariano Moreno, gran mente de la Revolución de Mayo, héroe de la Junta, a quien dicen, asesinaron, con veneno, en alta mar.
Desde la Plaza, además, observo la puerta del Museo, Firma y Odilo Estévez, que está presentando una muestra de ¿Qué tendrá la cerámica?, es un museo de arte decorativo, muy tradicional de la ciudad.
En el piso de la plaza, está dibujado, algún pañuelo blanco, de las Madres de Plaza de Mayo, que por aquí, también pasaron, recordando episodios luctuosos de nuestro país, en su pasado inmediato.
Por esta plaza, hubo revoluciones, procesiones, desfiles, expresiones artísticas, y encuentros de todo tipo.
Hacia adelante, ahora vemos un edificio amplio, de una tonalidad particular, flanqueado, en su base, por dos leones, es el Palacio Municipal, sede del Gobierno del Municipio, embanderado, con múltiples banderas argentinas, y las de la Provincia de Santa Fe.
Los gorjeos de los pajaritos, nos siguen acompañando, y cruzamos ahora la calle Buenos Aires, que era la continuidad del llamado, Camino Real de antaño, que conectaba nuestro Pago de Los Arroyos, con la porteña ciudad de Buenos Aires, y de allí, toma su nombre.
Hacia el sur del Palacio de Gobierno, apreciamos la Catedral de Rosario, que advoca a la Virgen de Rosario, y precisamente el día 7  de octubre, es fiesta en la ciudad de Rosario, en su homenaje y recuerdo, (rememorando la victoria frente a los turcos, allá por el año 1571)
Entre Catedral y el Palacio de Gobierno Municipal, se inicia un Pasaje, que se ha embellecido, con múltiples placas conmemorativas, y las atrapantes esculturas de la célebre Lola Mora.
Una madre con su hijo, los gauchos, el General Belgrano, con la Bandera, otras representan a la Libertad, o a la Patria, otra de los soldados revolucionarios, de las gestas de la Independencia, los Granaderos de San Martín, un sacerdote y la cruz, distintas esculturas diseminadas, emplazadas en bases pétreas, que remedan estar flotando en el agua, ya que todo está inundado, por agua que recircula permanentemente.
Es algo maravilloso que logró esta célebre escultora argentina: Lola Mora, ver los pliegues de la bandera, la sotana del sacerdote, las vestimentas de los soldados, magníficamente presentados. Uno nunca se cansa de admirarlas.
Al lado del edificio de la Catedral, se encuentra la Casa Parroquial, que fue  primera escuela, en el Pago de Los Arroyos, en el siglo XVIII, una pequeña casita, antigua, contigua a la Catedral.
El Pasaje llamado Juramento, muestra innumerable serie de placas conmemorativas, que distintas colectividades, o instituciones, homenajearon a la Bandera Argentina, a Belgrano, o al Monumento. Hay de Grecia, de Yugoslavia, de los vascos españoles, árabes, franceses, y otros, y además, de provincias argentinas, como Formosa, Chaco, Santiago del Estero, Mendoza, y otras.
A lo lejos, hacia el este, se percibe la silueta del río Paraná.
Rosario, se emplazó, precisamente, en las barrancas del río Paraná.
Se puede ver hacia el oeste, la Catedral, desde su parte posterior.
En mármol, está tallada, en grandes letras, sobre el Monumento: OID MORTALES EL GRITO SAGRADO: LIBERTAD, LIBERTAD, LIBERTAD.
Hay un recinto especial, donde mediante una llama votiva, que arde permanentemente, y se evoca al soldado desconocido, de Argentina, que brindó su vida, por la libertad, donde también, descansan algunos restos de estos soldados, que fallecieron en la lucha por la libertad de nuestro pueblo.
Descendiendo por las interminables escaleras, circulo por el llamado Patio Cívico del Monumento, escenario de múltiples reuniones políticas o artísticas y conmemorativas.
A los costados, muchísimas banderas argentinas, adornan el monumento, que remeda como una gran nave, que lleva a la Patria hacia su destino de grandeza…
Ya se vislumbra más claramente el río Paraná, y los hermosísimos árboles, llamados jacarandás, que por estar en su mes de floración, los vemos totalmente azules-violáceos, ya que aquí, en el cono sur, estamos, en el mes de Noviembre, en épocas primaverales.
Con un ascensor, se puede llegar a la cúspide del Monumento, que ostenta cuatro ventanas, en cada uno de los puntos cardinales.
Visitamos la cripta del Monumento, un sitio muy respetado para los argentinos.
El General Manuel Belgrano, falleció en la ciudad de Buenos Aires, y él que había nacido allí, escribió en su testamento, que deseaba ser enterrado en dicha ciudad porteña.
Por eso, pese a esfuerzos de muchos rosarinos, nunca se trajeron, los restos del General Belgrano a Rosario, hasta el Monumento a La Bandera, por respetar la póstuma decisión, de nuestro prócer. En su lugar se construyó, este Memorial, justo debajo del bloc central del Monumento, que está iluminado con una luz tenue, y presenta un gran crucifijo, en un extremo, y la silueta del General Belgrano, sentado, y pensativo, en el otro.
Al salir de esta Cripta de Belgrano, se introduce, uno, en el Parque Nacional de la Bandera, que presenta, en Noviembre, cerca del día de la Tradición Argentina, que es precisamente el 10 de noviembre, la Fiesta de Colectividades, y por ello, todos los preparativos, para recibir a miles de rosarinos y turistas, por las noches de unos diez días aproximadamente.
Se destacan los hermosos jacarandás, azulados-violáceos, que rodean las rutas de los automóviles, y también se puede apreciar, un árbol con muchísimas flores rojas, que precisamente es el árbol nacional argentino: nuestro ceibo.
La música, de este video, es de Tango, de un cuarteto, llamado Rosicler, de Rosario, y el bandoneón ejecutante, es el de mi hija Magdalena.
La acompañan, un teclado, una flauta y un contrabajo.
A disfrutar, de todo este video, muy sentido, para cualquier rosarino…
 

No hay comentarios.: