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jueves, 4 de diciembre de 2014

TENDIENDO PUENTES...

Tendiendo puentes, en el Atlántico Sur.
Antes de las fiestas de fin de año, se reunieron, el Presidente de la Asociación de Amigos de Malvinas-Falklands, y el cura párroco de San Patricio, en la ciudad de Rosario, en Diciembre de 2.013, para saludar al Prefecto Apóstólico de las islas Malvinas, Monseñor Michael Bernard Mc Partland, quien envió, en idioma inglés, un mensaje de salutación, por la llegada de dichas fiestas, en idioma inglés.
Fue traducido, al castellano, y rezó lo siguiente:
Queridos amigos de Rosario:
Cada creyente, acepta el hecho de que Dios nos ama. Incluso aquellos que no consideran a sí mismos como abiertamente religiosos, no tienen ninguna duda sobre eso. De hecho, es nuestra fe que le debemos todo lo que tenemos a Dios, nuestra familia, nuestros amigos, nuestro trabajo, nuestros talentos, todo.
La gente de fe reconoce que nadie “es el poseedor” de nada. La manera correcta de mirar a nuestras “posesiones” materiales, es reconocer que nosotros no somos más que custodios de todos los dones, que nos ha dado Dios. Este punto está muy bien hecho, por Nuestro bendito Señor, en su parábola sobre el granjero que tenía una buena cosecha, y decidió derribar sus graneros, con el fin de dar cabida a la superproducción. Dios le dijo: “Necio, esta noche voy a necesitar tu alma, entonces, ¿quién va a disfrutar tu riqueza?” Como dice el viejo refrán: “no se la puede llevar con usted.”
La persona de fe, no sólo acepta este hecho, pero también tiene un profundo conocimiento de lo mucho que dependemos de Él y lo mucho que lo necesitamos. Sin embargo, lo que es menos obvio, a muchas personas de fe, es el hecho paralelo, que Dios, también nos necesita.
Desde esta perspectiva, todos vivimos en el mundo de Dios. Nuestra tarea es darle la forma que Él quiere que tenga. Es por eso que Él te y me creó. Cada uno de nosotros tiene una contribución a su plan divino que sólo nosotros podemos hacer. Por lo tanto, es la vocación de nuestra vida, hacer esa contribución, de buena gana, con generosidad y en la obediencia a su voluntad. San Pablo, nos dice “si eres un maestro, un profeta, o lo que sea, hazlo por el amor de Dios”. De esta manera reconocemos el enorme privilegio que Dios nos ha dado, como co-creadores con Él de su mundo.
En un corto tiempo, celebraremos la Navidad. Cristo no vino para condenar al mundo, sino para salvarlo. Para ello, no tiene otros ojos, ni oídos, ni manos, etc., pero sólo las nuestras. Nosotros somos sus instrumentos escogidos, para “lograr” el reino de la paz, la justicia, y la felicidad, que Él quiere, para toda la humanidad.
El gran santo Papa Pío X, hizo una marca de su pontificado diciendo que iba a trabajar “para renovar todo en Cristo”. Creo que quienes trabajan con el noble propósito de provocar un estado de paz y armonía entre los dos pueblos, deben ser vistos en ese sentido. También es mi firme creencia de que mientras continúen en perseguir sus objetivos, en el espíritu de ser “dispuestos compañeros de trabajo con Dios”, entonces en última instancia, no pueden dejar de alcanzar el objetivo que se han previsto.
Que la paz de Cristo, sea con todos vosotros.
Monseñor Michael Bernard McPartland SMA.
En un bar céntrico de Rosario, en donde el Presidente de la Asociación de Amigos Malvinas/Falklands, tiene su “oficina provisoria”, no hizo escuchar este mensaje, que quise hoy retransmitir.
Destaco, además, que en Malvinas, el 30% de su población, es católica, y  Monseñor McParland, también.

¿ A QUIÉN CONOCÍ EN UN SEMÁFOROS?



Hoy conocí a un muchacho de rastas frondosas:

Iba saliendo de un banco, luego de un trámite, en horarios de la mañana, cuando al acercarme a la esquina de Corrientes y Avenida Pellegrini, sitio semaforizado, un muchacho con frondosa cabellera, con las típicas rastas, estaba situado delante de los vehículos que allí se detenían, por dicho semáforo, y los entretenía con tres pelotitas de plástico rojizo, que hacía malabarismo con conocimiento del tema, y una gran sonrisa al solicitar la colaboración de los conductores que esperaban la luz verde.
Nunca me gustó colaborar con estos muchachos, primero porque como médico de emergencia de muchos años, sé que esa es una situación de riesgo, y a veces hay chicos jóvenes y no me gusta favorecer esa circunstancia, pues sé que hubo accidentes mortales en ocasiones, y además me resultó un pedido compulsivo, y pocas veces colaboro, pero pese a todo sentí la necesidad de conocer algo más de estos personajes que habitan en la bocacalle, y lo entrevisté…
Yo me llamo Cristian y tengo 36 años de edad.
Le pregunté por sus abundantes rastas en su cabello y por la filosofía que la acompaña, y me relató:
La respeto, sí, pero yo no soy rastafari. Al respecto fui a visitar al Templo Rastafari, del sur de Chile, a ver como viven ellos en realidad, fui a ver como era, y es muy interesante, hay que estar muy pegado a la palabra de Dios, creen en un Dios universal llamado Jah, o algo similar, que viene a ser el mismo Dios de todos. Este nombre, según me dice, proviene de Jehová, exactamente.
No es que no me convenció, sino es que yo, hoy no me siento capacitado para seguir ese ritmo de vida, ellos no fuman cigarrillos, no toman alcohol, no fuman tabaco ni cigarrillos pero sí fuman marihuana.
La marihuana la toman como algo muy sagrado, en los momentos de inspiración, o de toque de tambores, los tambores son usados en forma de misa… Se excitan mucho con esos tambores, y los tocan con frenesí, y fuman allí para meditar, y motivarse aún más, para tener meditación masiva entre todos, los tambores son sonidos de la biblia, son cantos bíblicos para ellos, ellos llevan la palabra Dios en todo momento.
Ellos tienen una Biblia, adaptada que se llama Quebra Negás, o algo similar, es la Biblia Rastafari, muy parecida a la común, con ciertas modificaciones.
Aparecí aquí en la calle Corrientes con estas tres pelotitas de plástico, haciendo malabarismo, porque en este momento vengo bajando desde Paraguay, y soy nacido en la ciudad de Buenos Aires, del barrio de Villa Ballester, y fui hacia Paraguay a la Convención de Circos para aprender un poco más de malabares, y desde allí vengo bajando de a poquito, conociendo todos los pueblos, y me los financio con estos malabares, o con las artesanías que también confecciono, pero este viaje desde Paraguay lo tomé todo con malabares…
Esta pulsera que llevo, que tiene el símbolo de los pueblos originarios, me lo regaló mi compañera, con quien convivo, que ella también hace malabares, y también hace lo mismo que yo, macramé.
Tengo una hija, estoy separado de la mamá de mi hija, y está viviendo con  su madre, pero me llevo muy bien con mi hija, hace un mes que no la veo, por la Convención de Circos, pero si no todo muy bien, si no la veo siempre.
Yo hago macramé, es un tipo de tejido norteño, que aprendí en la primaria, haciendo portamasetas de macramé, en una escuela estatal.
Además trabajé 10 años, en carpintería de aluminio, que conozco, en todo lo que existe en este tipo de carpintería de metal. Sí, a mí me encanta eso, pero luego de 10 años, me separé de la mamá de mi nena, y empecé a sufrir un poco de estrés, que la plata no me alcanzaba para lo que quería o necesitaba, pero el estrés me tapó, y como el jefe era amigo mío, decidí renunciar, arreglé con él para que me eche, me de una plata, y de esa forma empecé a cobrar un seguro de desempleo, que el estado te da, y cobrás una mensualidad, igual. Y entonces tomé la decisión de renunciar a mi trabajo y de irme un año a viajar, para reencontrarme, y siempre, viajando, se aprenden muchas cosas, se te abre tu horizonte.
Le pregunté:¿ Sos cristiano?

En Dios Padre?
Sí. Exclusivamente.
Conocí, Argentina, Paraguay y Chile.
Gracias por hablar con vos.

Me interesó siempre conocer algo de la filosofía Rastafari, desde el cantor jamaiquino Bob Marley, que fue tan renombrado, y los locales, como el que está de moda actualmente en nuestro país, que se llama Dread Mar I.
La palabra dread en inglés significa espantoso, aterrador, y las primeras canciones que cantaba este ejecutante de Buenos Aires se referían inicialmente a la predicación, y a su Dios personal, pero con el tiempo y su fama que se fue incrementando, revirtió hacia letras de amor, y algunos seguidores lo acusan de más comercial.
Siempre, este cantante se lo puede reconocer, porque usa un sombrero muy particular, que es muy alargado, y que le sirve para recogerse sus abundantes rastas.
Me enteré conversando después con mis alumnos del Profesorado de Biología de Nuestra Señora del Huerto, que algunos tienen a conocidos que siguen algunos aspectos de este tipo de filosofía o religión, pero muchos de ellos lo hacen por moda, simplemente, sin adherir a esa religión, en forma completa.
Relatan los jóvenes, que para estos conocidos, el fumar marihuana, es como comulgar, para los católicos, y lo revisten de grandeza, a este tipo de adicción.
Que los adherentes se hacen las rastas en sus cabellos, y que no se los cortan nunca, por eso tienen un pelo que abulta tanto.
Muchas creencias partieron del judaísmo, y fueron modificadas en Jamaica, y lograron difusión por el intérprete Bob Marley.
Estos conocidos les indican a los demás, que no fumen tabaco, porque es nocivo para su salud, pero ellos fuman marihuana.