Una historia de RESILIENCIA:
Pedro Pimenta, por el año 2009, padeció de una enfermedad, meningitis, y su vida corrió un riesgo de muerte, le daban pocas chances de sobrevida, a sus familiares…
El costo, de esa supervivencia, según explica, fue, la amputación de brazos y piernas, de sus cuatro miembros, nada menos, y con una imagen de serenidad en su rostro explica, que vive una vida, hoy, después de esta tragedia, con un 100 %, de independencia, mediante el uso de prótesis…
Y. lo veo usando, con sus prótesis, un ordenador, sin ningún inconveniente…
Nos remonta a sus 18 años, en un instante, y dice que se “pescó”, una infección hospitalaria, y allí, escuchó que sus médicos le decían:
-Despídase de sus familiares…
Pues, en su estado, sobrevivir a la cirugía era, en ese momento, improbable.
“Y, mi pensamiento, se llenó de temores, y de miedo, al no tener brazos ni piernas, y debía vivir en mi mundo futuro…”
Y, pensé, que me debía adaptar, y buscar como sería mi futura vida, y lo que escuchaba cada día era peor, en cada respuesta…
Eran respuestas tremendamente desagradables, y me condicionaban a pensar en una vida, en silla de ruedas y con cuidador a mi lado, en forma permanente…
No está en contra de la silla de ruedas, no, para nada, él cree que es un instrumento óptimo, una herramienta formidable, pero, entonces alguien expresó, que:
¡¡OYE, PERO SI DICEN QUE VOY A PODER DAR 10 O 20 PASOS!!
Y, entonces, PENSÉ, por que no dar 100 o 200 pasos…
Y, así, se inició, su rehabilitación, y tuvo la posibilidad de ir a los Estados Unidos, y allí conoció a un vicepresidente de una empresa grande, de prótesis, durante un Congreso, precisamente de prótesis, y cuando llegué allí, había veteranos de guerra, y al verlos, nunca miré para atrás…
¡¡Decidí, dar, todo, de mí mismo!!
Y, comenzó, todo un entrenamiento, de tipo militar, ellos le llaman “boot-camp”, en inglés, significa, campo de entrenamiento…
Y, mi regreso a Brasil, fue empujando la silla de ruedas…
Y, al ver a mis padres, con emoción, les dije que iba a donar la silla de ruedas…
Y desde hace doce años, desde aquel mes de diciembre, ya han pasado 12 años, y no se sentó, nunca más en la silla de ruedas…
Y, durante las restricciones de la Pandemia, se vino a trabajar con su familia y su novia, me dije: Tengo tanto espacio aquí, y yo tengo, también tanto, que mejorar, que es mejor y me siento más útil aquí, que afuera.
Y, es hora de abrir mi propia clínica de rehabilitación, aquí en el Brasil, y nuestro eslogan es:
“LA VIDA RECOMIENZA AQUÍ…”
Y, por qué recogemos esos trozos de vidrio, porque, las personas, con esos trozos, nunca reconstruyen el mismo vaso. Nosotros construimos un vaso nuevo, un vaso, o incluso un florero, más bonito…con otros propósitos que teníamos antes, o quizás más aún…
Su Clínica es Da Vinci…
Lógicamente, todas las prótesis, hoy, tienen un gran costo, y son en muchos países, imposibles de conseguir, pero es mejor seguir gastando dinero en misiles, y cada vez más revólveres, escopetas, ametralladoras, o…
No hay comentarios.:
Publicar un comentario
AYER, 8/5/20, HE RECIBIDO, MÁS DE 130 VISITAS DE PERSONAS DE MÉXICO.
SE AGRADECE, ESTA ESPECIAL ATENCIÓN, DEL PAÍS HERMANO DE LATINOAMÉRICA...