¿CONOCE USTED A CECILIA GRIERSON?
En estas épocas, cuando se habla tanto de feminismo, y
del papel de la mujer, es interesante detenerse, y conocer un poco la historia
de Cecilia.
Muchos no la conocen aún, pero desafiando inconvenientes,
y rechazos, logró imponer cambios en los derechos femeninos del siglo XIX,
siendo la primera mujer argentina, en recibirse de Médica, en Universidad
Argentina, y según varios registros, primera también en toda Latinoamérica.
Nació en la ciudad de Buenos Aires, Argentina, el 22 de
Noviembre del año 1859.
Falleció, también en Buenos Aires, por el 10 de abril de
1934.
Hija de John Parish Robertson Grierson, hijo de
inmigrante escocés, y de Jane Duffy, irlandesa.
Su abuelo, escocés, se asentó en Santa Catalina Monte
Grande, primera y única colonia escocesa de Argentina.
Cecilia, fue la mayor, de seis hermanos.
Su infancia transcurrió en los campos de Entre Ríos,
provincia de Argentina, y también en el vecino país, Uruguay.
A sus seis añitos, la envían a Buenos Aires a estudiar
primaria, en colegios ingleses.
Pero, al terminar, rápidamente tuvo que regresar a su
casa, pues había fallecido su padre John Parish.
Por razones económicas, tuvo que hacer docencia, sin
título habilitante, en una estancia de su padre, a sus 14 años.
A sus 15 años, empezó a estudiar Maestra de Grado, en la
Escuela Normal de Señoritas de Buenos Aires, y se recibió, por el año 1878.
Sarmiento la nombró, maestra, en la Escuela Mixta de San
Cristóbal.
Una amiga íntima, se había enfermado, y posteriormente,
fallece, lo que motiva a Cecilia, a estudiar Medicina.
Esta carrera, en esa época, era exclusiva de varones,
pero en el año 1883, ingresó a la Facultad de Ciencias Médicas, donde logró su
título, tras esfuerzos, y seis años de estudios.
En este tiempo, también llegó a ser Ayudante del
Laboratorio de Histología.
A principios de abril de 1886, estalló el cólera en la
ciudad de Buenos Aires, era ya, la tercera epidemia, en ese siglo, y los
estudiantes fueron convocados a ayudar.
A Cecilia, la destinaron a una Casa de Aislamiento, para
pacientes, con esta enfermedad.
No había nadie, que colaborara con los médicos, y
Cecilia, concibió la idea de enfermeras…
Con su tesis, “Histero-ovarotomías”, consiguió el título
el 2 de julio de 1889.
Se dedicó a la ginecología y obstetricia, en el Hospital
San Roque.
Por ser mujer, no la dejaron operar, quirúrgicamente.
Pese a los problemas, en 1913, fue directora de la
Primera Escuela de Enfermeras de América Latina, que Cecilia creó.
En el año 1891, miembro fundadora de la AMA, Asociación
Médica Argentina, y por el año 1892, fundó la Sociedad Argentina de Primeros
Auxilios, que se fusionaría, años después con la Cruz Roja.
Colaboró en el equipo del Dr. Samuel Molina, con la
primera cesárea, efectuada en Argentina, en el año 1892, en el entonces
Hospital de Mujeres, Rivadavia.
A sus 35 años, se postuló para ser profesora substituta,
en Obstetricia, pero por ser mujer, se le negó la docencia universitaria.
En 1897, publicó Masaje Práctico, uno de los primeros
libros sobre técnicas kinesiológicas.
En 1901, fundadora de la Asociación Obstétrica Argentina,
y de la Revista Obstétrica.
A pesar de todo, y contra viento y mareas, logró ser
Docente adscripta en la Cátedra de Física Médica y Obstetricia.
Siempre promovió el estudio de la puericultura, y fue
pionera de enseñanza de ciegos, sordo-mudos, y discapacitados.
Llegó a ser Presidenta, del Congreso Argentino de Mujeres
Universitarias.
Dos veces viajó a Europa, como representante de
Argentina, para investigar sobre técnicas educativas.
En el año 1926, Cecilia, creó una escuela técnica, y de
labores domésticas, para facilitar el ingreso de mujeres, en actividades
económicas.
Desde 1924, se dio tiempo, para participar como miembro,
en la Asociación Aves Argentinas, llamada por ese entonces Sociedad
Ornitológica del Plata, y trabajó en conservación de aves, y la Naturaleza.
También pintó, esculpió, y realizó gimnasia.
Nunca se casó, y no tuvo hijos.
Cecilia donó, parte de sus propiedades para construir, la
Escuela Número 189, que ostenta su nombre. Y también una casa para artistas en
la localidad cordobesa, en Argentina, llamada Los Cocos, donde pasó sus últimos
días.
Su extensa actividad, y el ser pionera en esta rama de la
ciencia, la Medicina, la destacan entre muchas.
Debió sortear muchas dificultades por su género, pero sin
amilanarse, redobló esfuerzos, y superó metas.
Un hermoso ejemplo de mujer argentina.